Guáimaro, 6 oct.- Con el dolor latente por la herida aún abierta, los patriotas cubanos rememoramos hoy seis de octubre, el 35 aniversario del brutal y monstruoso acto terrorista con constituyó la voladura en pleno vuelo de una nave de Cubana de Aviación frente a las costas de Barbados.
Esa barbaridad, que costó la vida a las 73 personas a bordo, se define como atrocidad, demasía, rudeza, incultura, fiereza y crueldad, como acto que llenó de luto a decena de familias cubanas y de otros países.
Por ello, en esta dolorosa hora de necesario recuento, es preciso tener presente, la digna e inclaudicable actitud de nuestros cinco hermanos, encarcelados injustamente en los Estados Unidos, y en especial un fragmento de lo planteado por René González en su alegato de autodefensa: “Yo no necesito hablar de mis sentimientos políticos, a los que no renuncio de modo alguno, para decir que yo repudio el terrorismo, que yo repudio la guerra y que o desprecio profundamente a las personas, tan centradas en sus odios y sus intereses mezquinos, que han dedicado tanto tiempo a dañar a su país promoviendo el terrorismo”.
Al recordar hoy con más fuerza el horrendo crimen en Barbados, lo hacemos con la seguridad de que tenemos razones suficientes para condenar el bochornoso accionar terrorista que ha causado miles de personas muertas e incapacitadas al pueblo cubano, defensor de las causas más dignas y hermosas del mundo, la paz, la solidaridad y la vida.
El recuerdo y dolor de hoy se convierte en el reclamo de justicia y para que cese la política de terrorismo, amparada por más de medio siglo por autoridades estadounidenses.
Precisamente hoy en el aniversario 35 de aquel pavoroso crimen, los patriotas cubanos ratificamos la lucha en defensa de nuestras conquistas y principios, conscientes de que un mundo mejor es posible como indicó el máximo líder de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz.











