Ella, es la madre del hombre que con voluntad de héroe expresó ante la corte judicial estadounidense: “Prevenir un conflicto que sembrara dolor en nuestros pueblos, ha sido el objeto de mis actos y la razón de mi dolor, como lo ha sido para mis compañeros”.
Ella, es la progenitora del poeta que atesora ilusiones desde el amor, del luchador antiterrorista cubano Antonio Guerrero Rodríguez que soporta la injusticia en el correccional de Florence, en Colorado, complejo de prisiones considerado uno de los más violentos y de peor reputación en los Estados Unidos.
Ella es Mirtha Rodríguez, la que por más de 13 años ha entregado todo su aliento y vida a la batalla por el regreso a casa de su hijo Antonio y el resto de sus hermanos.
Mirtha arriba a sus 80 años de edad haciendo suyos los verbos: mantendremos, continuaremos, denunciaremos, lucharemos. En su corazón revive el fragmento de la conocida melodía del cantautor y músico mexicano Armando Manzanero: “Parece que fue ayer, que eras mi niño y te tomaba entre mis brazos”.
Esta mariana hoy sonríe no de felicidad pero si de satisfacción, de sentir que pese a los duros años no le fallan las fuerzas para seguir la lucha por la excarcelación de René, Ramón, Gerardo, Fernando y su adorado Antonio.
En una de sus entrevistas afirmó: “Tony fue un hijo muy esperado. En aquella época no había ultrasonido para determinar el sexo del feto, pero yo presentía que traía un varón en mi vientre y la vida me premió con él y también como mi otra hija, Marucha.
En la historia de esta mujer octogenaria la tristeza se torna esperanzadora, su rostro marcado por el paso del tiempo exige y exige la libertad de los CINCO. Vigentes están en ella las palabras de Antonio al referirse al proyecto de las aves: “Tengo mi celda llena de una esperanza porque estoy pintando el ave nacional de cada país de América “Me encanta el proyecto de las aves por el espíritu de libertad que ellas poseen, porque vuelan, y mi alma y mi pensamiento siempre están volando”.
Con su voz temblorosa, no de miedo sino de dolor, de odio ante tanta ignominia la Mirtha madre, la Mirtha amiga, la Mirtha revolucionaria, la Mirtha cubana se yergue enérgica ante el injusto cautiverio y aboga por la libertad, la justicia, la paz y la verdad.
En este día de cumpleaños, para ella el homenaje merecido y el más sincero de los mensajes: Mirtha Rodríguez, estaremos junto a usted en las buenas y malas, en la alegría y en la tristeza porque con su perseverancia nos ha enseñado a divisar que la vida aunque difícil también resulta bella, más aún cuando nos sabemos protagonistas del deber cumplido.











