Guáimaro, 2 feb.- De excelente fue valorado el estado de las relaciones entre Cuba y Brasil al término de la visita a la isla caribeña de la mandataria de ese paÃs suramericano, Dilma Rousseff.
Uno de los temas abordados con profundidad fue el relacionado con la marcha de los vÃnculos de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), una vÃa de enfrentar los peligros que asechan la región.
De acuerdo a noticias difundidas por el sitio Cubadebate, se precisó que la presidenta brasileña, en su primera visita oficial a la nación defendió la asociación estratégica y duradera para acelerar el desarrollo del archipiélago cubano.
Rousseff se refirió a las inversiones ejecutadas en el puerto del Mariel por el gigante del Sur de América, la entrega de créditos y la financiación de algunas producciones para el programa alimentario en Cuba.
Considero muy fructÃfero este intercambio bilateral entre los dos paÃses, representativo de la integración latinoamericana y de la unidad, en defensa de los derechos humanos en el planeta, justo cuando avanzan las grandes transnacionales que lo consumen y devoran todo.
El rechazo al bloqueo económico y financiero del gobierno de los Estados Unidos contra Cuba, por parte de Dilma, constituye una posición clara de los brasileños contra la libre determinación de los pueblos azotados por esas fatales consecuencias generadoras de tanta pobreza.
El afianzamiento de las relaciones bilaterales entre ambos paÃses, constituye un acercamiento a la cultura cubana, a la defensa de la integración en el área, con ell impulso al desarrollo y la consolidación de la unidad Latinoamericana.
Â
Â
Â
Â
Â











