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Los guaimareños orgullosos esperamos el primero de enero en familia

  • Publicado en Locales

Feliz 31 para todos La noche se cobija  bajo las verdes hojas del deseo. Al escucharse dentro de pocas horas el  campanazo de la hora  12  de la madrugada, voces  alegres se adueñarán  de los campos fragantes y ciudades iluminadas.

 

Es el anuncio que deja al descubierto la llegada del nuevo año. Transcurridos sus primeros segundos  la familia reunida se motiva para iniciar el recuento.

Un alto en el qué hemos hecho y qué  falta por hacer  despierta la reflexión necesaria.

Experimentar el advenimiento del 2014 no solo es un privilegio, es también una suerte de vida, un desafío.  

Los 365 días del 2013 formarán en breve  parte de la historia, de una historia preñada de sacrificio, entrega, batallas,  trabajo, compromisos, retos y metas.

Añoranza, melancolía, felicidad y recuerdos,  se fundirán  en la primera jornada de un nuevo año con sabor  a pueblo, año que convoca a seguir el sendero donde las quimeras se transformarán con voluntad y deseos,  en realidades.

Los cubanos todos brindaremos  por la existencia sobre la tierra, esa que aunque a veces convulsa posee la dulzura del  vino  con el cuál servimos las copas que alzamos a favor de la solidaridad, pidiendo se acabe la guerra, que  los seres queridos y los más amados caminen a nuestro lado  por mucho tiempo.

Que los niños crezcan acompañados de la esperanza, que  el mundo cambie, y que  el cielo en ocasiones deje de pintarse gris, para lucir por siempre  su azul brillante.

 A  veces la sensación de que nuestro  espíritu declina nos embarga.

En el subconsciente aparece  la incertidumbre que organiza la celada, más, es tanta la fe que llevamos dentro, que nos volvemos gigantes, si caemos nos levantamos de nuevo y en el libro que recoge las memorias  escribimos una y otra vez: Dichosos  serán  por siempre los que saben  nacer crecidos, los que vuelan como palomas y cantan como los ruiseñores  repartiendo paz, aliento, bienaventuranza.

Dichosos serán por siempre los hombres que  encienden su corazón con la chispa de la gloria, gloria que engrandece la obra  para bien de todos los seres humanos.

 Para todos los que hacen valer la ternura ¡Muchas  felicidades en el 2014!