Colaborador guaimareño cuenta memorias de Venezuela
- Escrito por Niurka Rivero Navarro/ Editado por: Bárbara Cortellán Conesa
- Publicado en Gente de Pueblo
Guáimaro, 11 feb.- Una convocatoria se transformó en compromiso en el año 2008. José Ángel Galardy Hidalgo con orgullo asumió el reto de cumplir misión en la hermana República de Venezuela y formar parte del pelotón de cubanos dispuestos a fortalecer el programa Barrio Adentro Deportivo, ideado por el inolvidable líder bolivariano Hugo Rafael Chávez Frías.
Periodista: De su período laboral como cooperante internacionalista, cuéntenos experiencias para usted inolvidables.
José Ángel: Lo que más me satisfizo durante mi período de colaboración en Venezuela fue el trabajo con los abuelos y los niños. Cuando mi colega Hanoi García Fon y yo llegábamos a las escuelas del municipio San Cristóbal, perteneciente al estado Táchira, el rostro de los pequeños destellaba con la misma fuerza del sol al despertar entre las inmensas colinas características del paisaje que mucho me recordaba mi tierra, mi pueblo rodeado de montañas en Levisa, Holguín, provincia oriental cubana.
P: ¿Cómo transcurrían las jornadas?
J.A: Con mucha actividad, los abuelos esperaban la hora de inicio de la bailoterapia, logramos reunir más de 150 longevos que disfrutaban no sólo la serie de ejercicios, también el contagioso ritmo de la música cubana. Con entusiasmo estiraban músculos, aportaban flexibilidad al cuerpo y movían los pies al compás de Los Van Van, Manolito Simonet y su Trabuco, entre otras agrupaciones que prestigian la cultura de la isla.
P: ¿Qué actividades desarrollaba con los niños?
J.A: El trabajo con los niños fue fabuloso. Compartíamos con ellos sesiones de natación, también de bailoterapia, dialogábamos acerca de los valores humanos. Con explicaciones les hacíamos ver la importancia de la solidaridad, la reciprocidad y el patriotismo. Le contábamos de la infancia en Cuba, los programas A jugar, los planes de la calle, en fin, retratábamos con palabras la alegría de los pinos nuevos de la mayor de las Antillas, que tanto extrañamos durante los dos años de compromiso con la patria bolivariana.
P: ¿Cultivó amigos?
J.A: Sí, muy buenos por cierto. Admiré en ellos su devoción por el inolvidable Presidente venezolano Hugo Rafael Chávez Frías. Te cuento: “en la fiesta por el Día del Amor y la Amistad, el 14 de febrero de 2009, las abuelas que Hanoi y yo atendíamos nos sorprendieron con un obsequio que atesoro y conservo con la misma ternura del momento en que lo recibí. Se trata del libro: ‘Chávez nuestro’, de los prominentes periodistas cubanos Rosa Miriam Elizalde y el ya fallecido Luis Báez”.
P: ¿Qué significa para usted el nombre de Hugo Rafael Chávez Frías?
J.A: Un todo, un hombre visionario que la muerte nos privó muy pronto de su sapiencia. En Chávez se resumían valores, esperanzas, sueños. Me indignaba que venezolanos, muy pocos, subvaloraran el empeño y entrega del amigo de Cuba. El presidente bolivariano era y es, porque su legado sigue vivo, un ser humano increíble. Aludir a Hugo Chávez Frías, para cualquier cubano como yo, para cualquier hombre y mujer en el planeta tierra es un privilegio. Como él mismo afirmó refiriéndose a su amistad con Fidel: “ambos tendremos que agradecerle a la vida el habernos conocido”, los protagonistas de hoy agradecemos a la historia la eterna presencia, intelecto y accionar del líder supremo de la Revolución Bolivariana, el Chávez nuestro, el Chávez de estos y para todos los tiempos.
P: Gracias José Ángel Galardy por departir conmigo, por contarnos experiencias para usted inolvidables, pasajes de una leyenda real que tuvo como protagonista a un holguinero-guaimareño, colaborador internacionalista en la República Bolivariana de Venezuela, un soldado más del ejército de cubanos que hacen valer la garantía humana de la solidaridad y el efecto social y espiritual de la Misión Barrio Adentro Deportivo. Cuba y Venezuela, unidos a favor de la igualdad, el respeto y la paz.



