Loguearse
A+ A A-

Protagonistas de una eterna historia de amor

  • Publicado en Gente de Pueblo

Martha Morell y José Ramón Cuquejo.La fusión de los vocablos paciencia y amor, demuestran la complicidad de los guaimareños José Ramón Cuquejo y Martha Morell González. Esta inseparable pareja unida desde 1963, crea y se inspira para que prevalezca por siempre la magia de amarse.

Periodista:¿Cuéntenos, cómo surgió ese gran amor?

Martha Morell: Bueno, eso fue para mí un momento que nunca podré olvidar. En una fiesta en Cascorro, en la sociedad La Alianza. Él me sacó a bailar, recuerdo que era una pieza de la agrupación de música popular cubana de Chepín Chovén. Desde ese encuentro me robó el corazón.

P: ¿Qué le motivó a darle el sí a aquel joven que al verla quedó deslumbrado y decidió enamorarla?

M.M: Bueno, el sí demoro. Ante no era como ahora. Bailamos esa noche y después nos vimos en varias ocasiones. Yo estudiaba en la escuela de formación de maestros normalistas en Camagüey, fue precisamente en la ciudad agramontina donde le di el sí a Ramón.

P: ¿Cuándo decidieron casarse?

M.M: Mi mamá no quería desprenderse de mí, era muy celosa. Soy única hija, ella no aprobó el matrimonio. Cuando cumplí los 21 años, mi madre aceptó me uniera a Ramón, fue entonces que decidimos jurarnos amor eterno en una boda maravillosa.

P: ¿Qué es lo que más admira Martha de Cuquejo?

M.M: Él siempre ha sido muy paciente, cariñoso, atento. Me ayudó mucho con mi mamá. Me alienta, se ocupa de mí, me acompaña en las buenas y malas, es excelente como esposo, padre y también amigo. Sabes, agradezco a la vida haberme dado la oportunidad de conocer a un hombre como Ramón, apacible, romántico, respetuoso y humano. Si pudiera volver el tiempo atrás, justo hasta el momento en que le conocí, volvería a darle el sí.

P: Tanto Cuquejo como usted se inclinan por la investigación ¿Existe también amor, entendimiento y reciprocidad en ese ámbito?

M.M: Soy la correctora de sus trabajos. Nos unimos, revisamos lo escrito, le corrijo lo que estimo no debe ir, como lo debe cambiar. Te confieso, tenemos nuestras disputas cordiales hasta que logramos ponernos de acuerdo.

P: De la relación de Martha y Cuquejo brotó el mayor de los tesoros. ¿Cuánto significa contar con un hijo seguidor de padres preocupados, inteligentes y por encima de todo, comprensivos y amorosos?

M.M: Cuando salí embarazada, la noticia de que eran mellizos, una hembra y un varón, me emocionó muchísimo. Por azar del destino, perdí la niña. Siempre anhelé aumentar la familia y salí nuevamente embarazada, pero, lamentablemente se repitió la historia. Hoy vivimos orgullosos de Ramoncito, nuestro único retoño, ya tiene 47 años, se casó, y proporcionó a su padre y a mí la mayor de las alegrías al darnos un nieto y convertirnos en abuelos.

P: ¿Qué significado tiene en la convivencia de Martha y Cuquejo la palabra amor? 

M.M: En nosotros el amor es todo. Como afirmó el maestro José Martí, intelectual que adoro: “Describirlo sería un intento vano de la palabra y pintarlo una tontería del color”, esta maravillosa definición resume el por qué hemos consolidado una relación con tanta fuerza, tanto deseo.

Pequeña aproximación a Martha y Cuquejo

Martha y Ramón en su boda.Martha, es una respetada pedagoga que durante 36 años de vida activa, aportó lo mejor de sí al desarrollo de la Educación en el territorio más oriental de Camagüey. Hoy se siente feliz, satisfecha, y disfruta al máximo el saberse útil, reconocida y admirada por colegas y amigos que jamás olvidan su pasión por el inigualable arte de enseñar y educar.Martha en su juventud.

 

 

 

A Ramón, le nace el espíritu de soñar, Cuquejo en plena juventud.manifiesta que las quimeras constituyen armas para enfrentar la monotonía. A sus 81 años de edad, agradece la ternura que sus padres le profesaron, la oportunidad de especializarse en el oficio de Corrector ortopédico, la satisfacción indescriptible de ser esposo, padre y abuelo y sobre todo, desenvolverse en el campo de la investigación con tanta maestría y devoción.

 

 

 

 

Martha Morell y José Ramón Cuquejo gustan de bailar danzón, asisten a las actividades programadas en el municipio, región agradecida de contar en su nómina de pobladores con el matrimonio que precisamente hoy 14 de febrero, ‘Día de San Valentín’, ratifica que nacieron para vivir unidos por siempre.

 

 Cuquejo y Martha durante su boda.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Martha y Cuquejo, junto a su hijo Ramoncito.