Estudio+Familia+Comunidad = Mayor calidad en la formación juvenil
- Escrito por Sindy Domínguez Díaz/Editado por: Bárbara Cortellán Conesa
- Publicado en Locales
Guáimaro, 10 sept.- Con el objetivo de contribuir a la formación de estudiantes y maestros más calificados, la Resolución Ministerial 186 introdujo, desde el curso escolar anterior, modificaciones considerables sobre todo para la educación en la Secundaria Básica.
En este municipio, la escuela Roberto Rodríguez se convirtió en centro de referencia por la calidad en la implementación de esos cambios. Sobeida Suárez Portuondo, profesora guía del grupo séptimo tres, se refirió a algunas de las estrategias que se toman en esa institución educativa, en aras de garantizar buenos resultados.
“Nosotros nos preparamos en la semana de organización y en el seminario final del curso, ocasión donde se crean todas las condiciones necesarias para lograr una adecuada instrumentación de todas las transformaciones en el presente período lectivo.
Capacitamos a los padres desde la primera reunión, en el mes de julio, y el propio 1ro de septiembre puntualizamos con ellos acerca de las actividades previstas a realizar en el octavo y noveno turnos, con especial énfasis en el papel primordial que debe desempeñar la familia, las diferentes instituciones y la comunidad en general, en aras de favorecer la formación integral de los pinos nuevos”.
Por su parte, los estudiantes de este centro de estudios exhiben una satisfacción mayoritaria con las flexibilizaciones ocurridas en ese nivel de enseñanza.
Según Marco Antonio Fernández Roquero, estudiante de noveno grado, las adecuaciones implementadas favorecen mucho a los educandos, especialmente las referidas a las tres opciones existentes para el horario de almuerzo, donde pueden consumir los alimentos que oferta la escuela, recibir la comida que les traen sus familiares o, en el caso de los residentes en áreas cercanas, trasladarse hacia sus hogares.
Para Evelyn Leyva Martínez otra de las ventajas reside en el funcionamiento de la escuela como el centro cultural más importante de la comunidad. “A partir de los ajustes en el horario esta institución se vincula de forma paulatina a la familia y demás miembros de la comunidad, quienes apoyan la realización de actividades extracurriculares como visitas a tarjas, excursiones, atención a deficientes, concursos, visitas a los laboratorios de informática o a la biblioteca, entre otras acciones”.
El reto en estos momentos es expandir los horizontes del conocimiento y perfeccionar los modos de hacer, en aras de formar estudiantes cada vez más integrales. La profesora Sobeida Suarez Portuondo resaltó, ante la prensa, los beneficios que representan estos cambios para pedagogos y alumnos.
“Estas modificaciones les permiten al profesor tener más tiempo para superarse, preparar medios de enseñanza y, por supuesto, eso repercute en la calidad del proceso docente educativo”.