Fiesta cederista patentiza la valía de una organización eterna
- Escrito por Niurka Rivero Navarro
- Publicado en 56 Aniversario de los CDR

Sep, 2016.- Después de un día esplendoroso y soleado, la noche del '27 de septiembre' se presentó en la región más oriental de Camagüey acompañada de la lluvia y tormentas eléctricas, esas que aterran no sólo a los animales, también a los humanos, los mismos que sin importar las inclemencias del tiempo, bailaron, compartieron y esperaron en familia, el aniversario 56 de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR).
Los rostros de los guaimareños rebosantes de alegría revelaron el entusiasmo por la importante celebración, jolgorio que una vez más demostró la salud de la mayor organización de masas del país, fundada por el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz, el ‘28 de septiembre de 1960’.
Los presidentes de cada cuadra dialogaron en medio de la festividad y recordaron las tareas por las cuales surgieron los CDR: la vigilancia revolucionaria y la combatividad. Se refirieron también a que el enemigo continúa siendo el mismo y que a pesar del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos, la administración de Washington con mucha sutileza agrede no con armas ni misiles, su táctica guerrerista es fundamentalmente a pensamiento, de ahí la importancia de que cada cederista se prepare en el combate ideológico.
Niños, jóvenes, adultos, hicieron suyo el mensaje de continuar construyendo el socialismo, de fortalecer cada día más la unidad del barrio, la solidaridad entre vecinos.
Los CDR, en Guáimaro, se saben imprescindibles en la salvaguarda de las ideas, en el poder de transmisión que nunca debe faltar entre el Partido Comunista de Cuba (PCC) y las masas. También se saben importantes, porque sus miembros están convencidos de que la obra de la Revolución es cada día superior, más grande y emotiva.
Han transcurrido 56 años y las metas cederistas responden a los nuevos tiempos. Si se habla de elecciones del Poder Popular, allí están los CDR, presentes también en las rendiciones de cuenta, en la preparación para la guerra de todo el pueblo, en el cuidado del medio ambiente, en el enfrentamiento a los ciclones a la hora de la recuperación y en la protección de las personas, muchas de ellas en situaciones de desastres naturales, evacuadas en hogares donde encuentran cobija, atención esmerada y calor humano.
Hoy día cada comité de cuadra reflexiona sobre el ahorro de energía eléctrica, el agua, la higienización y el combate contra las indisciplinas sociales.
Cuba está de plácemes, Guáimaro se viste de regocijo, los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) abiertos y democráticos, remueven sus cimientos con más de cinco décadas de historia y fijan una mirada segura a la eternidad.