Fidel por ti lloro
- Escrito por Niurka Rivero Navarro
- Publicado en Por siempre Fidel

Dic, 2016.- Amanece y justo en mi cama antes de levantarme pensé tantas cosas, en lo mucho que aprendimos de ti Fidel, en lo mucho que nos enseñaste a confiar en el futuro, en las veces que nos recalcaste que el verdadero revolucionario tiene que ser noble y leal.
Pensé en mi inolvidable infancia, en mis años de juventud, en mis primeros pasos como persona adulta, etapa que ahora transito con mucha responsabilidad, tantas fueron las memorias, tus contundentes discursos, tus frases siempre alentadoras, pero algo se interpuso al instante, una preocupación que sé no es sólo mía, es también la de muchos cubanos ¿Cómo aprender a vivir sin ti?
No existe lección, no existe la medicina que cure el dolor de saber cuánto te extrañamos y necesitamos para empujar el sol como dijo el mejor de nuestros amigos, el inolvidable líder supremo de la Revolución bolivariana Hugo Rafael Chávez Frías.
Este sábado 3 de diciembre despides a los hijos de tu Bayamo querido para dirigirte a la heroica Santiago de Cuba. A tu paso por la isla no sólo has dejado la estela imborrable de tu ejemplo, has dejado más, has dejado a un pueblo que dice y repite ¡Yo soy Fidel!, has dejado a los niños que quieren ser como el Che, pero también como tú, gigante, inteligente, visionario, has dejado tu esencia de joven rebelde, tu cuerpo siempre uniformado, y lo más importante, tu corazón el que continuará latiendo por la Patria, por la igualdad, siempre vivo inspirado en la búsqueda y conquista de un mundo mejor que como bien ratificaste, es posible.
En estos días de intensas tristezas más de una guitarra ha levando su mano para interpretar conmovedoras melodías, más de una pluma se ha quedado vacía escribiendo tus memorias, confesando sus sentimientos, angustias, ahogos y es que duele y mucho saber que ya no estás, que te has ido.
No sólo los pueblos lloran, no sólo Cuba se inunda en melancolía por tu ausencia física, también las plantas se marchitan, las palmas se ratifican reinas de las sabanas, pero con sus capullos de lutos, hasta las rosas han perdido su intenso color, los ríos lloran, los pájaros han dejado de cantar, la naturaleza enmudece, pero entre tanto silencio y congoja un hálito de aliento aparece para animar a todos, el compromiso de una isla que desde ya promete no fallarte jamás y cumplir con tu legado hasta el último aliento.
Pido autorización para preguntar ¿Quién te dio permiso para irte? ¿Quién firmó tu partida? ¡Mentira, no es verdad que Fidel ha muerto! Fidel vive, el mío, el de todos, el Fidel Castro Ruz de Cuba, Latinoamérica y el mundo se ha eternizado en el tiempo.