Fidel: Hasta siempre Comandante
- Escrito por Niurka Rivero Navarro
- Publicado en Por siempre Fidel

Dic, 2016.- Cientos de rosas blancas se han dado cita en el cementerio Santa Ifigenia, cientos de rosas blancas han decidido quedarse donde estás para velar tu reposo, cientos de rosas blancas aromatizan el sitio que se eleva como una gran montaña y te invitan a escalar hasta la cima para que veas a tus hijos, que ahora secan sus lágrimas y se disponen a construir castillos de humanidad, los mismos que edificaste con amor, tesón, solidaridad, esfuerzo, empeño.
El silencio reina aun en las calles de las ciudades que salieron a tu encuentro, las mismas que se afincan para continuar escribiendo la historia, no hay equívocos, tu ejemplo se disemina, tu grandeza se transforma en sol, tu imagen rebelde se convierte en cielo, paraíso que cobija a un pueblo, tu pueblo, el mismo que prometió ante tus cenizas no olvidarte, y una y otra vez te dijo: ¡Yo soy Fidel! ¡Hasta Siempre Comandante!
Es jornada de lunes, el calendario marca la fecha 5 de diciembre de 2016, 10 días han transcurrido de la triste noticia de tu deceso y la gente que te ama y venera te siente más cerca, más enérgico, el niño te sabe tierno, el estudiante te sabe guía, el joven te sabe cantera, el adulto te sabe experiencia, el mundo te sabe visionario, único, invicto, por siempre inmortal.
Eres y seguirás siendo el Fidel de Birán, el de la Universidad, el del Moncada y la Sierra, el de la Revolución, el Fidel de los humildes y para los humildes, el Fidel de Cuba, el adalid eterno.
Eres y seguirás siendo el líder absuelto por la historia, amado por las naciones que agradecen tus profundas dosis de solidaridad. Eres y seguirás siendo el campeón de la espiritualidad, sentimiento que siempre te acompañó desde la cuna hasta tu último aliento.
Eres y seguirás siendo el Fidel Castro Ruz de estos y todos los tiempos, el más generoso de los cubanos, el amigo que sus hijos visitarán para escuchar el mejor de los consejos, la mejor lección de vida, la certera reflexión, la clase más magistral.
Eres y seguirás siendo el padre que todos extrañamos.