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Fidel también renace y pervive en una estremecedora melodía

¡Hasta Siempre Comandante!

Dic, 2016.- Amanece en el territorio camagüeyano más cercano al oriente del país, los primeros rayos del sol se entrelazan con la densa neblina que se dispone a deshacerse entre el paisaje urbano donde el niño sonriente sale camino a la escuela, la mujer ama de casa se alista para asumir las labores hogareñas y los trabajadores se aprestan a conquistar el futuro.

Es Guáimaro una tierra privilegiada por su historia, por el calor de su gente, por la pasión que cada uno de sus hijos atesora hacia la justicia, la verdad, la solidaridad y el amor. Es Guáimaro la región que se ratifica al centro de todo, el municipio que hace sólo unos días despidió al líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz.

14 jornadas han transcurrido desde que toda Cuba conoció la noticia del deceso del Comandante eterno. Los cubanos todos, en especial los guaimareños, dan gracias al hombre casi infalible que mostró al mundo su enorme capacidad de rescatar al ser humano de las sombras y la soledad, los mismos que hoy le dan gracias por la vida y el pan de cada día, por el aire que respiran, por entenderlos y escucharlos.

Infantes, jóvenes y adultos le dicen al adalid visionario ¡Hoy somos libres por ti! y es que la humanidad de Fidel es tanta que enorgullece, él y sólo él continuará siendo el redentor de los pueblos latinoamericanos y del mundo, el guía que da seguridad, por eso todos los que en casa encienden velas y le veneran y los que visitan su morada en el cementerio Santa Ifigenia, en Santiago de Cuba, solicitan al héroe se levante y cubra a la isla con su luz y manto de virtudes.

Un estruendo celestial se escucha en la mayor de la Antillas, se siente dulce, agradecido y apasionado, la imagen de Fidel renace y pervive en una canción que no sólo estremece en las voces de su autor Raúl Torres, la genial Luna Manzanares, el talentoso Eduardo Sosa y la prometedora Annie Garcés, en Guáimaro, tres jóvenes exponentes de la música también la hicieron suya y la interpretan con toda la fuerza del corazón siempre agradecido del padre al que con ternura le suplica: 'No te sueltes de mi mano, aún no sé andar bien sin ti’

Etiquetado como Fidel Castro Ruz