Fidel es un país
- Escrito por Niurka Rivero Navarro
- Publicado en Por siempre Fidel
Dic, 2016.- Es 13 de diciembre de 2016, el sol ilumina con su esplendor invernal las calles de una ciudad privilegiada por su historia. Es Guáimaro comarca de luz y pueblo enardecido, hálito de ensueño y poder de remembranza, es la ciudad cuna de la Constitución un hervidero en Revolución que apuesta por el futuro convencido de que hoy y siempre hará valer con toda la fuerza del compromiso los principios del eterno e invicto Comandante Fidel Castro Ruz.
Del adalid visionario aprendimos todo, la gratitud, la solidaridad y reciprocidad, la perseverancia y resistencia. El niño que estudia, juega y se divierte, fija su vista en la figura del redentor que hasta su último aliento batalló por los humildes. Atónitos quedan todos ante tanta grandeza.
En cada matutino, acto revolucionario y congregación pioneril renace la voz del guía apasionado. El eco de sus expresiones multiplicadas perviven en infantes, jóvenes y adultos agradecidos de las lecciones impartidas a base de esfuerzos, contiendas, metas y retos en los que siempre prevaleció su máxima: “Somos algo más que nosotros mismos, somos pueblo, somos una idea, somos una esperanza, un ejemplo”.
Fidel no necesita monumentos porque es un país, Fidel está presente en todo, en el accionar de los campesinos que con sus frentes perladas de sudor labran la tierra y atienden los rebaños, en la lozanía de los más pequeños de casa prestos a edificar el mañana porque se saben felices aquí, en los longevos experimentados, nunca olvidados y reconocidos por su valor, por sus pasos certeros, firmes y seguros.
El legado del soldado rebelde vestido con el traje de la dignidad y el honor se presenta como arcoíris que no sólo destaca en el cielo, también cobija a la tierra primorosa que en unos días festejará el aniversario 58 del triunfo de la obra humana donde equidad y porvenir se fusionan como un todo, como un canto a la vida plena, al respeto y a la voluntad de construir naciones donde primen los derechos, deberes, quimeras y expectativas capaces de trascender en épocas hoy y siempre comprometidas con una convicción común planteada por Fidel, el más genial de los hombres del siglo XX:
“No sólo sabremos resistir cualquier agresión, sino que sabremos vencer a cualquier agresión y nuevamente no tendríamos otra disyuntiva que aquella con que iniciamos la lucha revolucionaria, la de la libertad o la muerte, solo que ahora libertad quiere decir patria y la disyuntiva nuestra sería patria o muerte”.