Educadores guaimareños con su ejemplo dignifican al apóstol nacional
- Escrito por Niurka Rivero Navarro
- Publicado en José Martí

Ene, 2017.- Estos días de enero convocan a recordar una y otra vez la frase martiana “Ser cultos es el único modo de ser libres” y es que José Martí, su pensamiento e ideal están presentes en cada acción que asumen los pedagogos en el más oriental de los municipios camagüeyanos.
Viejas y nuevas generaciones de educadores se hacen eco de la campaña de alfabetización, contienda jamás olvidada, inspiración perenne en la que destaca el nombre de Conrado Benítez, joven maestro voluntario asesinado por serviles mercenarios, el 5 de enero de 1961.
Los tiempos actuales exigen de más entrega y mayor audacia, más conocimiento y amor por la profesión que no sólo cultiva sueños también abre el camino para patentizar que estos pueden transformarse en realidad. Este planteamiento encuentra espacio en los centros estudiantiles guaimareños donde alumnos y profesores se fusionan en un todo y hacen prevalecer el empeño de fortalecer valores humanos, interiorizar en el estudio de la historia patria y formar los futuros hombres y mujeres de la nación que apuesta por el intelecto, gana adeptos en su desempeño y aspira cada día ser mejor.
Propuestas educativas como por ejemplo el programa Educa a tu hijo despiertan en los pequeños el interés por aprender de la vida. Allí junto a mamá y papá y con la ayuda de la promotora conocen de la formación de correctos hábitos de conducta, se introducen en el mágico mundo de los colores y en el fantástico universo de los juegos, esos que tanto gustan y entusiasman.
En los instructivos encuentros renace la pasión por la solidaridad y la camaradería, el respeto y el amor a la naturaleza, y lo más importante, el contacto de infante-maestro y familia, trinomio capaz de impulsar el desarrollo de una metodología educativa que se afinca y trasciende desde el Cabo de San Antonio hasta la Punta de Maisí.
Guáimaro se privilegia con tener educadores de alta valía, preparados y prestos siempre a asumir cualquier reto sin tener en cuenta edad, años de experiencias, distancias. Muchos integraron contingentes que unidos han llevado el saber a zonas intrincadas del territorio, la provincia y la nación, a este pelotón se suman los colaboradores internacionalistas que en naciones hermanas alfabetizan con voluntad y denuedo, sentimientos paradigmas de una obra eternizada ya en el tiempo con el método Yo sí puedo.
En este enero que rememora el aniversario 164 de natalicio del maestro mayor, estudiantes y educadores de la ciudad cuna de la Constitución honran al revolucionario que “murió de cara al sol” a los 42 años, al humano cordial y cortés, trabajador incansable, poeta y orador, intelectual y artista que usaba en la mano izquierda un anillo de hierro con la palabra Cuba, al independentista que vestía modestamente, negros el traje y la corbata, en señal de luto por la patria encadenada, al José Martí universal, al antimperialista que supo ser héroe y conquistó con su talento, cultura y humanismo el derecho a ser ¡Inmortal!