Periodistas camagüeyanos celebraron su día abrazados a la Patria
- Escrito por Niurka Rivero Navarro
- Publicado en Opinión

Marzo, 2017.- No fue un encuentro de trabajo, fue un contacto entre amigos integrantes del gremio, una jornada donde destacó el estímulo a los periodistas del Camagüey que han entregado y entregan lo mejor de sí a la profesión que no sólo exige compromiso y actualización, también creatividad y sabiduría.
Allí, en el parque José Martí de la capital Agramontina bajo la fina lluvia de un marzo caluroso y a la vez invernal resplandeció la frase del por siempre invicto e inmortal líder Fidel Castro Ruz: “Traigo en el corazón las doctrinas del Maestro” y es que el guerrillero del tiempo acompaña a los profesionales de la prensa cada segundo, minuto y hora, por eso no podía faltar su imagen imperecedera y su incentivador espíritu de batallar por un mundo mejor que como él mismo afirmó es posible.
En plaza pública, este 14 de marzo Día de la Prensa en Cuba, fueron distinguidos con el Premio a la Obra de la Vida “Rolando Ramírez”, que entrega la Unión de Periodistas de Cuba en Camagüey, Rosa María Moros Fernández, de los servicios informativos de Radio Cadena Agramonte, Milagros Manresa Rodríguez, de la emisora Radio Nuevitas y Enrique Atiénzar Rivero, del semanario Adelante.
El Camagüey protagonizó una jornada diferente, pletórica de compromiso, patriotismo y la convicción profunda de que falta mucho por hacer y que en materia de informar y actualizar al pueblo de lo que acontece en la isla y el mundo, son los periodistas un puntal de referencia.
Viejas y nuevas generaciones se fusionaron para agradecer a los más experimentados, para convocar a no descansar y en cada escenario ser siempre periodistas.
En el Lago de los Sueños, sitio de innumerables atractivos, donde naturaleza y urbanidad se funden como un todo transcurrió la celebración de la fecha sempiternamente memorable al recordar el aniversario125 del periódico Patria, creado por José Martí, publicación que circuló por primera vez el 14 de marzo de 1892.
A ritmo de la incomparable música cubana y la sazón inigualable de la comida criolla, los periodistas camagüeyanos aseguraron no fallarles jamás a la Revolución, obra humana que engrandece y transforma sueños en realidades.