Unidos al amor filial y al oficio
- Escrito por Dilia Acosta Cruz.
- Publicado en Locales

Guáimaro, 10 abr.- Cada año cuando hablamos de Semana de la Cultura guaimareña nos detenemos en el quehacer de Randol Machado Hernández y Zoraida Hernández Calvo, su progenitora, ambos destacan entre la mayoría de los instructores de arte en el municipio por su sencillez, humildad, nobleza, y muy en especial por la entrega al trabajo y los resultados reiterados en la labor con los niños de la ciudad escenario de la Primera constitución de la República en Armas.
Estos dos trabajadores de la casa de la Cultura Luz Palomares García, de la capital del territorio, acumulan una rica historia con el movimiento de artistas aficionados, en el cual sus agrupaciones danzarías son reconocidas en diferentes escenarios, sobre todo en el mayor evento cultural que acontece desde el pasado día cuatro hasta hoy 10 de abril donde llevan el peso de los espectáculos infantiles en la primera jornada con mucho éxito y aceptación popular.
Pese a su juventud, Randol destaca como el más integral entre todos los instructores de arte que componen la brigada José Martí en la región más oriental de Camagüey, mérito ganado por su trayectoria sobresaliente como profesor de danza, y qué decir de su condición de escritor, con dos libros publicados y premiados en la categoría de literatura infantil a nivel nacional y en la composición e interpretación musicales donde ya dio algunos pasos decorosos.
Su cuna de artista y su inteligencia prolija le han llevado hacia una carrera exitosa en la cual se hace acompañar por su mamá Zoraida, quien ya tuvo la experiencia de una colaboración internacionalista en la hermana República Bolivariana de Venezuela, pero también por Meilin, su esposa y madre de su único hijo, con la cual danza casi de niño y con la que edifica un hogar donde el amor y el trabajo se abrazan diligentes.

Para ellos en cada espacio de sus vidas, los más sinceros deseos de que logren toda la felicidad que sean capaces de prodigarse en lo personal y en esa profesión hermosa y útil que escogieron como destino común.