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10 de octubre de 1868 jornada de escenas electrizantes

  • Publicado en Locales

Carlos Manuel de Céspedes, protagonista e inspirador del 10 de octubre de 1868.

Oct, 2017.- Vísperas del '10 de octubre' Céspedes circuló la orden de ponerse sobre las armas y concentrarse en La Demajagua. El día 9, la insurrección estaba en marcha. Así comenzó la profesora Amalia su clase de historia, la más esperada por los alumnos que atentos la miraban y no se perdían de la leyenda ni un solo detalle, ellos sabían que en la mayor de las Antillas se esperaba con ansias la jornada que destaca como la inauguración de un nuevo período de lucha al darse precisamente el 10 de octubre de 1868 el grito de “¡Viva Cuba libre!”

En el encuentro entre la maestra y los estudiantes destacó la figura de Carlos Manuel de Céspedes, sí, el independentista que en el batey La Demajagua supo reunir a los hombres que habían acudido a ponerse a sus órdenes y firmes y entusiasmados hicieron suya la cálida arenga del patriota en la que señalaba que era “el primer día de la libertad e independencia de Cuba”. Allí estuvo él, todo el tiempo sin moverse, viendo como se sumaban más y más insurrectos, justo allí comenzó a unificar la acción de cuantos habían tomado las armas en la jurisdicción de Manzanillo.

Ese mismo día en el que primó el anhelo de establecer en la nación el imperio de la justicia y la libertad, se escuchó por última vez el sonido de la campana del ingenio y una declaración alegró a los esclavos al punto de fundirlos en el más fuerte de los abrazos ¡Desde este momento son hombres libres!

Las escenas electrizantes sucedían una y otra vez, fue entonces cuando Céspedes presentó e hizo jurar la bandera que había escogido y dio a conocer un manifiesto registrado como la declaración de la independencia de Cuba.

El orgullo se adueñó de todos, cada frase de la profe como cariñosamente le llaman, los conquistó y motivó a seguir profundizando en la historia de un país que suscita interés por su grandeza, por el arrojo mostrado en los largos años de lucha, por haber decidido quemar algunos de sus pueblos antes de que cayeran en manos enemigas, por plantarse y batallar por la independencia y la soberanía a la que contribuyeron en su época hombres inolvidables como José Martí, Antonio Maceo, Máximos Gómez, Carlos Manuel de Céspedes y muchos otros.

La Cuba de hoy es como la soñaron ellos, la Cuba de hoy es la que forjaron Fidel, Che, Camilo, Raúl, Almeida y el resto de los rebeldes que el 8 de enero de 1959 entraron victoriosos a La Habana en la Caravana de la Libertad satisfechos del deber cumplido y fervorosos al exclamar henchidos de amor patrio ¡Viva Cuba libre!

El aplauso de los discípulos no se hizo esperar, la clase llegaba a su fin, el recuento encantó a todos, la nueva generación agradece la retrospectiva, sí, la que nunca puede olvidarse, por lo que representa, por lo que enorgullece y dignifica. ¡Gracias profesora! así expresaron todos unidos a una sola voz, el encuentro resultó un éxito, lo acontecido el 10 de octubre de 1868 se lleva en la actualidad como recuento y promesa.