Canto inspirado en mi patria
- Escrito por Niurka Rivero Navarro.
- Publicado en Locales
Oct, 2017.- El día llegó, sí, el '20 de octubre', jornada seleccionada entre tantas por su destacada presencia en el panorama de las efemérides importantes en Cuba. Todos rememoran lo acontecido en ‘1868’, así se registra en los libros: Toma de Bayamo por las tropas mambisas al mando de Carlos Manuel de Céspedes. Se interpreta por primera vez con letra y música el Himno Nacional.
La retrospectiva se adueña del tiempo, vuelve el recuerdo de Perucho Figueredo que desde la montura de su caballo escribió la letra del más significativo de los cantos inspirados en la patria. Retorna el bullicio del pueblo bayamés, feliz del triunfo, dueño único de calles y plazas engalanadas, protagonista del desfile encabezado en primera fila por Canducha Figueredo, vestida con traje de libertadora, portando la bandera del '10 de Octubre', custodiada por su padre, Perucho y el patriota Carlos Manuel de Céspedes, el mismo hombre de lucha que legó a los cubanos de todos los tiempos la intransigencia revolucionaria, el héroe de La Demajagua que en los escenarios más difíciles demostró con hechos y acciones que el revolucionario verdadero prefería perecer antes que retroceder en la demanda.
En este día de octubre de ‘2017’ las figuras de Luis Marcano, Maceo Osorio, Donato Mármol y el poeta José Joaquín Palma también relucen en las páginas históricas aferradas a no olvidar y es que a pesar de los años jamás fenece el clamor unánime de aquella multitud emocionada que tarareaba el himno original compuesto por Perucho:
Al combate corred, bayameses,
que la patria os contempla orgullosa.
No temáis una muerte gloriosa,
que morir por la Patria es vivir.
En cadenas vivir, es vivir
en afrenta y oprobio sumido.
Del clarín escuchad el sonido.
¡A las armas valientes corred!
No temáis; los feroces iberos
son cobardes cual todo tirano
no resiste al brazo cubano
para siempre su imperio cayó.
Cuba libre; ya España murió
su poder y orgullo do es ido
¡Del clarín escuchad el sonido,
a las armas valientes corred!
Contemplad nuestras huestes triunfantes
contempladlos a ellos caídos,
por cobardes huyeron vencidos
por valientes supimos triunfar.
¡Cuba libre! Podemos gritar
del cañón al terrible estampido
¡Del clarín escuchad el sonido,
a las armas valientes corred!
No hay equívocos, cada vocablo, cada expresión sella el orgullo de ser y saberse cubano. Este viernes ‘20 de Octubre’ vale la reverencia, vale el canto a la libertad que se disfruta en una isla esplendorosa agradecida de cada estrofa, cada improvisación de Perucho Figueredo.
Es Día de la Cultura Nacional, hoy vibra nuevamente la nación testigo de una melodía de honor que germinó para no morir nunca:
Al combate corred, bayameses,
que la Patria os contempla orgullosa.
No temáis una muerte gloriosa,
que morir por la Patria es vivir.
En cadenas vivir, es vivir
en afrenta y oprobio sumido.
Del clarín escuchad el sonido.
¡A las armas valientes corred!