Retórica imperialista encuentra resistencia de un pueblo siempre en Revolución
- Escrito por Niurka Rivero Navarro
- Publicado en Locales

Guáimaro, 31 oct.- El bloqueo genocida impuesto por el gobierno de los Estados Unidos a Cuba hace más de cinco décadas atenta contra el desarrollo económico y social del país, razón por la cual en cada territorio se buscan alternativas para solventar las carencias y demostrarle al imperio que a pesar de todo la mayor de las Antillas ha sabido liberarse de la desolación del subdesarrollo porque su principal compromiso es y será por siempre: hacer del ser humano el centro de su proyecto social.
El municipio más oriental de la provincia de Camagüey reporta afectaciones en la ganadería y la agricultura, renglones lastimados por la falta de equipos modernos, insumos, maquinarias y otros recursos materiales imprescindibles para lograr rendimientos, cumplir los planes pactados y fortalecer su objeto social.
Vale resaltar también que nada es ajeno al afán del gobierno estadounidense de minimizar la calidad de la atención médica, incluso impedir que la salud más que un logro de la Revolución se transforme en una problemática incapaz de responder y satisfacer las necesidades de la población, prueba de lo anterior se manifiesta en la ausencia de medicamentos, equipos e implementos de rehabilitación.
No obstante, como el resto de la nación, los trabajadores de la salud en Guáimaro con voluntad y altruismo se suman al pelotón gigante que batalla y rechaza todo tipo de directivas prescriptas por el vecino del Norte.
Los hombres y mujeres de batas blancas responden al cerco incorporando más jóvenes a las universidades de Ciencias Médicas, trabajando con altas dosis de amor en los consultorios del médico y enfermera de la familia, cumpliendo con todos los programas, propósitos sin dudas importantes y significativos en el empeño de mejorar la calidad de vida de la población, ejemplo, el Programa de Vacunación que permite la prevención de 13 enfermedades.
Por su parte el Ministerio de Educación a nivel municipal ejecuta acciones encaminadas a perfeccionar la enseñanza y divulgación de la historia de Cuba y de la localidad sin olvidar la perenne convocatoria de conocer a fondo la tradición patriótica, cultural, solidaria e internacionalista del pueblo cubano y en especial de la ciudad protagonista de la firma de la primera Constitución de la República de Cuba en Armas acontecida el 10 de abril de 1869.
En el ámbito deportivo el bloqueo genocida contra la isla también encuentra la certera respuesta de los técnicos y atletas guaimareños prestos a fomentar la promoción de la cultura física y el deporte en todas sus manifestaciones, cada día son más los círculos de abuelos, los nuevos que llegan a la escuela de iniciación deportiva (EIDE ) “Cerro Pelado” de Camagüey, los innovadores que con sus inventivas no dejan morir la práctica del deporte desde la base y, los que lejos de su familia y la tierra que les vio nacer, con su gesto solidario validan fuera de frontera la perpetuidad de la frase que dejó de ser nuestra para ser del mundo ¡El deporte es derecho del pueblo!
Las sanciones económicas que Estados Unidos impone a Cuba no han podido y jamás podrán plegar a los cubanos, resistentes y emprendedores por naturaleza, si algo han aprendido muy bien los hijos de Martí y Fidel es que el bloqueo como destaca su postulado no está destinado a promover valores democráticos, como afirma la administración de Washington, sino a controlar las riquezas naturales de las naciones del Tercer Mundo mediante su sometimiento. Eso han intentado hacerlo hace más de cincuenta años pero nunca podrán consolidarlo.
Desde el Cabo de San Antonio y hasta la Punta de Maisí, especialmente en la región más oriental de la tierra agramontina una expresión del físico alemán Albert Einstein se renueva y recobra fuerza en las viejas y nuevas generaciones: “En momentos de crisis, solo la imaginación es más importante que el conocimiento”.
En Guáimaro también se escuchan voces multiplicadas en miles que dicen ¡No al bloqueo contra Cuba!