Sanear y controlar, binomio perfecto contra criaderos de mosquitos
- Escrito por Niurka Rivero Navarro.
- Publicado en Locales

Guáimaro, 9 nov.- La limpieza e higienización de los patios, bateyes y alrededores de la ciudad de Guáimaro, califica como medida profiláctica a favor de la prevención de los focos de vectores.
Con el propósito de eliminar el habitad del Aedes Aegipty, la brigada de lucha contra el mosquito transmisor del dengue en Guáimaro, realiza un control a fondo y tiene definidas sus áreas de trabajo.
Las larvitrampas constituyen las vías más efectivas de vigilancia y están diseminadas por distintos lugares del territorio, conocidos como sitios de riesgo.
En visitas realizadas casa a casa por los operarios de vectores se orienta a la población en lo relacionado a cómo potenciar los modos de eliminar los criaderos y la importancia de conocer los sitios donde los dañinos insectos pueden aumentar sus poblaciones.

La palabra mosquito no es ajena para los guaimareños prestos a mantener constante vigilancia sobre todo después de las lluvias acontecidas durante el pasado mes de octubre en la región.
Durante más de 30 millones de años, los mosquitos han perfeccionado sus destrezas y desarrollado una particular colonización. De ellos existen en el planeta tierra más de mil 700 especies, pero en su mayoría pertenecen a tres géneros: Aedes, Anópheles y Cúlex.
El médico cubano Carlos Juan Finlay fue el primero en demostrar que la transmisión de la fiebre amarilla se producía a través de la picadura de ese bicho, agente portador de enfermedades graves que llegan a convertirse en virulentas enfermedad infecciosa como la malaria o paludismo, la fiebre amarilla, las cuatro cepas del dengue, y de encefalitis como la fiebre del Nilo Occidental.
En el municipio más oriental de la provincia de Camagüey, las brigadas sanitarias, los servicios comunales y la población hacen suya la máxima que asevera: Guerra avisada no mata soldados, por eso al mosquito: ¡Al duro y sin tregua!



