Cultura que crece por amor
- Escrito por Niurka Rivero Navarro.
- Publicado en Locales

Guáimaro, 17 abr.- La incorporación de los instructores de arte a las distintas enseñanzas y su vinculación con la casa de la cultura Luz palomares García, en la más oriental de la regiones camagüeyanas, es una forma de potenciar la cantera artística a partir de descubrir el talento y formarlo con el objetivo de masificar la cultura.
Llevar el arte y desarrollarlo desde la comunidad permite descubrir la apreciación de las distintas manifestaciones artísticas en las diversas edades y establecer espacios de creación donde pueden fomentarse la danza, las artes plásticas, el teatro, la música. Y la literatura.
Hace solo pocos días, en la Semana de la Cultura recién concluida, guaimareños y visitantes apreciaron los resultados de los jóvenes profesores que beben también de la sabia de experimentados maestros, como es el caso de Zoraida Hernández Calvo, instructora de danza orgullosa de saberse formadora de viejas y nuevas generaciones de artistas aficionados al arte que hoy donde quiera que muestren su talento le dicen ¡Gracias por enseñarnos! ¡Gracias por haber hecho de nosotros lo que somos: Verdaderos artistas!
En las aulas, los instructores forman las unidades artísticas, grupos de aficionados con los cuales se montan números culturales que luego de su montaje final se presentan en actos políticos o actividades culturales en distintos espacios, convirtiendo así los recintos estudiantiles en los centros culturales más importantes de las comunidades.
Los instructores de arte en Guáimaro, creadores, formadores y promotores culturales, incentivan desde edades tempranas el amor por la cultura y todas sus manifestaciones artísticas.