Con Fidel en el corazón: Seguimos en combate
- Escrito por Niurka Rivero Navarro.
- Publicado en Locales
Mayo, 2018.- Noche nublada, la tierra respira el agradable olor que provoca la lluvia cuando decide premiarla con la frescura de sus bien recibidas gotas en primavera, hogares iluminados, la familia a la espera del inicio del noticiero nacional de televisión, en el portal de su casa el abuelo Ramón Martínez Hidalgo se siente feliz, los jóvenes de la vecindad le rodean a la espera de su acostumbrada plática, esta vez relacionada con el Soldado de la Ideas, el inolvidable líder que todos veneran, respetan y reverencian.
“El legado de Fidel no puede olvidarse jamás”, así comenzó el longevo octogenario su recorrido por la historia de un hombre que pertenecerá por siempre a la esencia de la vida misma de cada comunidad cubana. Así el fiel estudioso de los acontecimientos que dignifican a la isla mayor de las Antillas conquistó el corazón de Rosarito, Liudmila, Alejandro, Gerardo y Odalis, todos estudiantes de la secundaria básica Roberto Rodríguez Fernández, en la región más oriental de Camagüey.
Estos curiosos adolescentes no desdeñan la oportunidad de solicitarle al más sabio de la cuadra donde viven, les cuente de hechos memorables, los mismos que descubren en las clases de Historia de Cuba y que el abuelo Ramón se encarga de describirlos con su magia y su hechizante manera de trasmitir sucesos que marcaron épocas y trascienden en el tiempo por su significación.
A ellos, representantes de la nueva generación, el avezado abuelo les recalca una y otra vez, que de Fidel aprendieron la capacidad que atesoran de desempeñar determinadas tareas y acudir con mucha responsabilidad a los llamados y convocatorias de la organización a la que pertenecen, sí, la Organización de Pioneros José Martí (OPJM).
A ellos, Ramón también les explica la importancia del concepto Revolución, el mismo que día a día se publica en la radio, en la prensa escrita, el que aparece en pancartas, murales, plazas públicas, en instituciones laborales y estudiantiles, y es que Fidel es eso, Revolución, la que hoy disfrutan niños, jóvenes y adultos, gracias a su entrega, perseverancia y coraje, gracias al empeño de seres humanos que como él, no titubearon a la hora de batallar por la independencia de la patria.
La noche permanecía nublada, los jóvenes anotaban cada detalle, el abuelo Ramón les contemplaba orgulloso, sintió que la continuidad de la obra humana gestada desde el 1ro de enero del 59 está garantizada, con sus manos arrugadas por el paso de los años acarició las cabezas de sus vecinos más pequeños, recordó su lejana etapa en la que no pudo ir a la escuela como hoy lo hacen los pinos nuevos, sueño posible gracias a Fidel, Comandante que inspira y desde el honorífico sitio donde reposa recuerda a todos que ¡Seguimos en combate!
Cinco besos en las mejillas del abuelo Ramón Martínez Hidalgo se transformaron en mensajes de agradecimiento al guaimareño que prometió dialogar en un próximo encuentro acerca del Fidel abogado y deportista.