Loguearse
A+ A A-

Su fuerza redentora enaltece su sagrado monumento

  • Publicado en Locales

Julio, 2018.- Desandar los escalones que conducen al nicho de Ana Betancourt de Mora permite una y otra vez retroceder en el tiempo y escuchar su voz de timbre severo proclamando los derechos de la mujer:

-Ciudadanos: La mujer en el rincón oscuro y tranquilo del hogar esperaba paciente y resignada esta hora hermosa en que una revolución nueva rompe su yugo y desata las alas.

-Ciudadanos: Aquí todo era esclavo, la cuna, el color, el sexo, vosotros queréis destruir la esclavitud de la cuna peleando hasta morir, habéis destruido la esclavitud del color emancipando al siervo; llegó el momento de liberar a la mujer.

Que privilegio para los guaimareños contar con un monumento que enaltece su nombre. Que honor saber que en la región más oriental de Camagüey, las mujeres de hoy le rinden tributo perpetuo en el mismo lugar donde reposan sus restos.

En el Guáimaro contemporáneo refulge el espíritu emancipador de los mambises que el 10 de abril de 1869 decidieron dotar de una constitución a la nueva nación. Los 365 días del año abrazados a la remembranza, niños, jóvenes, adultos, el pueblo todo, reverencia a la señora Ana, la misma cubana a la que Carlos Manuel de Céspedes ‘El Padre de la Patria’, le dijo que se había ganado ya un lugar en la historia de la isla.

Ana Betancourt de Mora fallece en Madrid, España. (P) Su imborrable leyenda, Cuba toda la recuerda. Vale destacar el pasaje que delata como la insigne patriota camagüeyana justo el 4 de noviembre de 1868, cuando su esposo Ignacio Mora partía a la manigua, le suplicó: “Úneme a tu destino, pues como tú, deseo consagrarle mi vida a la Patria”.

Ignacio Mora, esposo de Ana Betancourt de Mora.
Complejo Museo-Mausoleo a Ana Betancourt de Mora, en Guáimaro.

En la actualidad, justo en el complejo Museo-Mausoleo, erigido en el mismo espacio en que en ‘1869’ reiteró ante los legisladores y el pueblo sus argumentos por la emancipación de la mujer, descansa Ana Betancourt de Mora, la cubana que adelantándose a su tiempo demostró en su alocución el valor de las mujeres, incansables batalladoras que saben nacer crecidas y volar como palomas.

La ya vigente etapa veraniega propicia también en Guáimaro, el conocimiento de la historia local, razón por la cual el colectivo del Museo Municipal propone un interesante recorrido por sus salas que incluye el acercamiento a la vida y obra de la insigne patriota camagüeyana que desde el 10 de abril de 1982, cuenta en su urna de mármol gris con flores de varios colores destinadas a enaltecer su legado y ejemplo.