En busca de un sueño
- Escrito por Niurka Rivero Navarro.
- Publicado en Locales
Guáimaro, 11 jul.- Para Andy Obrayan Frometa Rodríguez, integrar la selección nacional de Levantamiento de pesas, es su sueño y su esperanza, quimera que no encuentra límites en sus aspiraciones humanas porque siente que le falta algo muy importante para él, representar a Cuba en competencias internacionales.
Estudiante de la Escuela de Iniciación Deportiva Escolar (EIDE) Cerro Pelado de Camagüey, este guaimareño es hoy felicitado por su condición de doble campeón en los Juegos Nacionales Escolares, recientemente concluidos en la oriental provincia de Granma, evento en el que también sumó a sus dos medallas de oro, una de plata.
Andy es un triunfador, al punto de lanzarse a conquistar su propio reto, el de crecer como halterofilista y dignificar sus esfuerzos con resultados cada vez más convincentes y alentadores.
El joven inspirador de esta leyenda agradece a la vida la suerte de contar con una madre maravillosa que le cuida, guía, protege y aplaude, decir Yulixa Rodríguez Ochoa, es animar todo su espíritu batallador, el que nunca le falta a la hora de salir a ganar.

En las últimas dos ediciones de los Juegos Escolares Nacionales, el nombre de Andy destaca con letra mayúscula. Orgulloso de contar en su sitial de honor con cinco medallas, este guantanamero devenido guaimareño, nacido el 19 de julio del 2002, como todo joven gusta de disfrutar de las bondades de la naturaleza, compartir con sus amigos, practicar ejercicios físicos, dialogar con sus familiares y saborear todo el dulce néctar de saberse completamente enamorado de Marianne Ávila Acosta.

Poco a poco, paso a paso Andy transforma en realidad su gran sueño, sabe que alcanzarlo definitivamente implica responsabilidad y mucha disciplina.
Este futuro campeón de Cuba en el Levantamiento de pesas agradece a sus entrenadores todo lo que sabe, gracias a ellos ha aprendido a formarse como atleta y lo más importante, ha fortalecido el amor, sentimiento extraordinario que genera reciprocidad.
Así culmina esta breve historia basada en una fraterna conversación con Andy Obrayan Frometa Rodríguez, atleta que desde el mismo corazón de La Ceiba, comunidad rural donde vive, se plantea ser protagonista de su tiempo a través de proezas y hazañas que le permitan llegar a la meta de convertirse en uno de los grandes halterofilistas cubanos.