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Asaltos que trascienden, inspiran y convocan

  • Publicado en Locales

Julio, 2018.- Justo 'a la 5:35 a.m.' del ’26 de Julio’ de 1953 comenzó el tiroteo en el cuartel Moncada, en Santiago de Cuba, todo sucedió muy rápido, el esperado factor sorpresa fracasó, sin embargo los héroes y mártires de aquella inolvidable hazaña jamás imaginaron que lo protagonizado por cada uno de ellos preñaría de espíritu independentista a toda la región que hizo suyas las palabras del abogado  Fidel Castro Ruz plasmadas en su alegato ‘La historia me absolverá’:

“En Oriente se respira todavía el aire de la epopeya gloriosa, y al amanecer, cuando los gallos cantan como clarines que tocan diana llamando a los soldados y el sol se levanta radiante sobre las empinadas montañas, cada día parece que va a ser otra vez el de Yara o el de Baire”.

En el aniversario 65 del asalto a los cuarteles Moncada, en Santiago de Cuba y Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo, el pueblo cubano ratifica su orgullo y manifiesta el respeto por aquel grupo de jóvenes revolucionarios que sin titubear hicieron suya la máxima ¡Ya estamos en combate!

El séptimo mes del año invita al recuento, a rememorar la valentía de los que ya no están físicamente pero cabalgan entre el sol y la tierra, hombres y mujeres reconocidos por la mayor de las Antillas como seres inmortales, vale destacar nombres como el de Abel Santamaría, el muchacho alegre y optimista, persuasivo y delicado, sereno, jovial, cariñoso, profundo, el mismo que Fidel llamó: “el alma del movimiento revolucionario”. Justo en el juicio a los moncadistas, el inolvidable líder expresó: “Abel era el más valiente, el más recto…..el más generoso, querido, e intrépido de nuestros jóvenes”.

La heroica acción realizada el ‘26 de Julio’ de 1953 fracasó, sin embargo; se convirtió en la llama de la Victoria del Ejército Rebelde el 1ro de enero de 1959. El acontecimiento que dio la luz al Día de la Rebeldía Nacional, se torna propicio para el homenaje merecido al coraje, la resistencia y la valentía revolucionaria del pueblo cubano que ama y defiende su historia, y jamás olvida lo manifestado por Fidel en su alegato de autodefensa: “En cuanto a mí, sé que la cárcel será dura como no la ha sido nunca para nadie, preñada de amenazas, de ruin y cobarde ensañamiento, pero no la temo, como no temo la furia del tirano miserable que arrancó la vida a 70 hermanos míos. Condenadme, no importa. La historia me absolverá’’.