La danza, su mayor pasión
- Escrito por Niurka Rivero Navarro
- Publicado en Locales
Guáimaro, 2019.- Desde sus primeros años de vida cuando comenzó a mencionar algunos nombres, a distinguir colores y tararear breves fragmentos de canciones compuestas especialmente para los pequeños de casa, Mariana Álvarez Brito mostró que tenía talento y alma de artista. El tiempo pasó y hoy a sus 7 años de edad, Marianita como le llaman amigos y familiares atesora una bonita historia que aunque aún efímera bien sabe la enriquecerá porque cada día le profesa más amor a la danza, para ella su mayor pasión.
La protagonista de esta página ya conoce y ha sentido la emoción de los aplausos, sí, muchos espectadores han disfrutado sus memorables actuaciones en los teatros Principal y Avellaneda de la ciudad de Camagüey, en ellos junto a Danielito ha bailado al compás de melodías infantiles como El soldadito de plomo, La pavita pechugona o Arroz con leche por sólo citar algunos ejemplos de composiciones pensadas y hechas para niños, obras musicales que trascienden en el tiempo.
Integrante del proyecto Vivan los barrios, dirigido por Reinier Elizarde, para los infantes el querido payaso Chocolatito, Marianita demuestra lo que es capaz de hacer por sí misma, con su optimismo y alegría, con su ya innegable vocación artística gana seguidores, fortalece el amor por su familia y también por sus profesores a los que tanto le agradece lo aprendido hasta ahora en el maravilloso mundo del arte.
Quizás la leyenda que hoy le propongo le resulte bonita y se parezca a otras pero algo sí le aseguro, la cubanita que esta vez me inspira destaca entre muchas por su sencillez, su candor y su hechizante manera de ganar adeptos. Cada palabra pronunciada por ella se escucha pletórica de aliento, exige a su mamita y abuelos la confección de los trajes con los que se presenta en grandes escenarios. Vestida de tul ya sea de color blanco, rosado o azul, Marianita luce como princesa, sí, como esa princesa dispuesta a darlo todo, a ratificar que nada la hace diferente.
Mariana Álvarez Brito sigue siendo artífice de increíbles historias, de esas que llegan henchidas de ingenuidad y a la vez cargadas de mucha responsabilidad, valor humano bien cultivado por la bailarina principal actora de este cuento que al conocerlo y validarlo quisieras no tuviera fin.
Justo hoy la novel artista vuelve a presentarse ante un teatro abarrotado de público, esta vez danzará acompañada como siempre lo hace de Danielito su pareja de baile y compañerito de escuela, la propuesta que les convoca, Mariposa y cocuyo, melodía todo homenaje al más extraordinario de los sentimientos humanos: el amor, el mismo que hace de estos niños con síndrome de Down, dos seres admirables que saben cómo iluminarse mutuamente, superar dificultades y hoy y siempre manifestar que no se equivocó el actor, humorista, compositor, productor, guionista, director, escritor y editor inglés Charles Chaplin cuando dijo: “ Que nuestros esfuerzos desafíen las imposibilidades. Recordad que las grandes proezas fueron conquistas de lo que parecía imposible”.
Este 21 de marzo Día Mundial del Síndrome de Down resulta propicio para ofrendarles lo mejor a los humanos que presentan esta afección porque ellos en su andar cotidiano alumbran con su luz al resto de los hombres y les invitan a que vean y disfruten sus buenas obras.



