La Edad de Oro: libro maravilloso en esta jornada mundial
- Escrito por Niurka Rivero Navarro/ Editado por: Bárbara Cortellán Conesa
- Publicado en Locales
Abr, 2019.- Tonito despierta como todas las mañanas presto a partir para la escuela y recibir las lecciones de su maestra. Para muchos es el alumno más aplicado de su aula, para sus padres el niño inteligente y ávido lector, por eso en este amanecer del ‘23 de abril’ el protagonista de esta historia fue sorprendido desde bien temprano en la mañana con un regalo especial de esos que se agradecen al máximo, sí, en el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, el obsequio de su mamá y papá no podía ser otro que la obra literaria La Edad de Oro, escrita por José Martí para los infantes de América.
Con alegría tomó en sus manos el delicioso ejemplar decidido a sumergirse en sus páginas y descubrir así las mágicas aventuras y enseñanzas que el más universal de los cubanos propone en el texto que ha decir de muchos nunca debe faltar en la mesita de noche.
Emocionado agradeció el gesto a su mamá que tanto le ama convencido de que una progenitora tierna como la suya vale más que un emperador. Con entusiasmo desbordante abrazó a su papá, hombre y amigo que trabaja entre sonrisas y construye castillos de humanidad inspirado en el verdadero heroísmo, sí, en el que no consiste en el brillo, sino en la lucha cotidiana.
Los primeros apuntes de los adultos no se hicieron esperar: "Te compramos el libro La Edad de Oro primero porque lo mereces, segundo para que conozcas mucho más la grandeza de su autor y tercero para que cada una de las historias que en el aparecen te ayuden a ser mejor persona cada día".
La curiosidad de Tonito destella en su cuarto colmado de juguetes, cuentos de hadas y fotos del líder más amado e inolvidable, Fidel Castro Ruz, su deseo de descubrir por qué el ‘23 de abril’ se celebra el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor sobresale en el hechizante momento, en solo segundos sus padres le comparten detalles, así Tonito conoce que la importante jornada acontece en todo el mundo desde el año ‘1995’ y que fue precisamente la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) la que la estableció en homenaje a tres grandes hombres de la literatura universal fallecidos el ‘23 de abril’ de diferentes años, ellos son: Miguel de Cervantes que murió el ‘22 de abril’ y fue enterrado el día 23, William Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega.
Dispuesto a saber quiénes son esos escritores, sus padres optaron por fijar el nuevo encuentro luego de concluida la actividad escolar, feliz Tonito aceptó y más contento que nunca preparó su mochila, corrió a asearse y vestirse convencido que el traje más bonito que atesora todo niño de la mayor de las Antillas es su uniforme escolar.
Minutos después de degustar el desayuno que con tanto amor le prepara su abuela, salió con el ánimo de conquistar el mundo, con el deseo de seguir aprendiendo del universo sus encantos, de los valores humanos, de las proezas de los héroes y mártires, de la vida, la amistad y el amor.
Tal vez historias como estas se multipliquen hoy en todo el orbe lo cierto es que el niño guaimareño Tony Armán Figuerola, alumno del cuarto grado desde ya anexa a su agenda de memorias la fecha del 23 de abril de 2019, Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, celebración que no pasa inadvertida por su significación y valía, cabe entonces culminar esta breve leyenda con las palabras de Audrey Azoulay, Directora General de la UNESCO:
"En estos tiempos turbulentos, los libros encarnan la diversidad del ingenio humano, dando cuerpo a la riqueza de la experiencia humana, verbalizando la búsqueda de sentido y de expresión que todos compartimos y que hace avanzar a todas las sociedades. Los libros contribuyen a unir a la humanidad como una sola familia, compartiendo un pasado, una historia y un patrimonio, para forjar un destino común donde todas las voces sean escuchadas en el gran coro de las aspiraciones humanas."