Donald Trump ¡A Cuba se respeta!
- Escrito por Niurka Rivero Navarro/ Editado por: Bárbara Cortellán Conesa
- Publicado en Locales
May, 2019.- Por estos días mucho se habla en la mayor de las Antillas del Título III de la infame Ley Helms-Burton y las tentativas imperiales de socavar la soberanía vigente en Venezuela, Cuba y Nicaragua.
Desde el pasado ‘2 de mayo’ la nación caribeña es todo un hervidero en Revolución, sí, una perenne tribuna desde el Cabo de San Antonio hasta la Punta de Maisí, donde niños, jóvenes y adultos condenan enérgicamente la política de hostigamiento aplicada por la administración de Washington, empeñada de asfixiar el proyecto social elegido por los cubano desde el 1ro de enero de 1959.
Cuando los guaimareños, hijos de la tierra protagonista de la firma de la Primera Constitución de la República de Cuba en Armas repasan, una y otra vez, lo expuesto en el apartado III que permite a los ciudadanos estadounidenses (incluyendo a los cubanos que emigraron y adquirieron la nacionalidad) interponer demandas contra empresas extranjeras que se benefician de propiedades nacionalizadas tras el triunfo de la Revolución, una opinión sobresale entre todas ¡Locos, se han vuelto locos! A la exclamación se suman otros criterios que evidencian la grandeza de un pueblo henchido de coraje y amor patrio, sentimientos que han hecho y hacen posible que la más majestuosa de las obras humanas se mantenga con la misma pujanza del primer día y con la convicción profunda de jamás claudicar.
“Te imaginas que ahora vengan los antiguos dueños de muchas viviendas a reclamarlas porque al señor Donald Trump y a sus serviles mortales se les antojó desde el pasado ‘2 de mayo’ aplicar los títulos III y IV de la Ley Helms-Burton, cuya activación había quedado en suspenso desde ‘1996’-eso da risa- sabes, si ellos vinieran yo sencillamente les diría ¡Se fueron y si se fueron perdieron, yo no, yo me quedé! Así manifiesta Abel Rodríguez Betancourt, hombre trabajador, padre de familia que mucho le agradece a la Revolución, conquista que le inspira a trabajar mejor para seguir haciendo patria.
¿Quién le dijo a los apátridas que pueden venir y tomar lo que según ellos les pertenece? Se equivocaron y de qué manera-mire Trump a Cuba se respeta, ni usted ni nadie podrá lacerar la gloria vivida, entregue sus sucias armas, arrodíllese ante el mundo y pida perdón por sus maldades, se sabe que el imperio más temprano que tarde sucumbirá en el abismo y ese será el momento, el justo momento, para sancionarlo por tantas muertes inocentes a causas de injustas guerras, por tantas sanciones ilógicas, por tantas falacias, ignominias y mentiras -permítame usted hombre show jamás presidente carcajearme ante sus ideas sin sentido- ¿Acaso no percibe la derrota? Cuba, Venezuela, Nicaragua y todas las naciones que batallan en defensa de las causas justas lo hacen por una razón, infundir RESPETO y esa lección ni usted Donald Trump ni sus lame botas la han aprendido.
Con estas valoraciones de Rosario Frometa Díaz, maestra jubilada que por estos días de mayo visita la región más oriental de Camagüey un sentimiento resplandece, un veredicto se multiplica en miles ¡Gracias Fidel, gracias Revolución! Por ofrendar valor y esperanza, por enseñar a no callar cuando se trata de defender la soberanía, por nacer para bien de los humildes y por los humildes, por creer y confiar, por fortalecer la máxima fidelista ¡Seguimos en combate!
¡No a la ley Helms-Burton!