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Movimiento Pro molienda del central Elia: Setenta años después.

  • Publicado en Hechos Históricos

Pobladores de Elia, Colombia. El próximo año 2014 se cumplirán setenta años del abarcador y popular Movimiento por la Pro - molienda del Central Elia que movilizó en 1944 casi unánimemente a la población de Elia, por aquel entonces barrio rural del Término Municipal de Guáimaro y a los de la cabecera incluyendo a las colonias cañeras de otros barrios del Término.

 

El movimiento tiene su origen en una situación creada a los largo de toda la Isla cuando como consecuencia de la devastadora crisis del 29 al 33 dejaron de moler alrededor de 16 centrales en el país entre ellos el central Elia muchas de las cañas de las colonias que le tributaban al ingenio eran molidas en el central Francisco pero el pueblo de Elia veía reducir sus posibilidades, se restringía el comercio, se debilitaban los servicios y se desdibujaban los contornos de la prosperidad que vivió el núcleo urbano desde 1916 cuando inició las moliendas el central tras su inauguración.

La Federación Nacional Obrera Azucarera en sus segundo Congreso discutió la situación de los ingenios parados y se acordó crear una comisión que en el terreno estudiara las condiciones de esos centrales y su posible puesta en marcha.

La comisión sindical después del recorrido por el país emitió su fallo el 9 de marzo de 1944 y el dictamen dejaba claro que los centrales Elia y Agramonte en Camagüey y el Unión en Oriente podrían moler la zafra venidera con ese fallo en las manos se decidió que fueran los obreros del Central Elia los que dieran la batalla, la noticia corrió por Elia y sus colonias, el entusiasmo alcanzó a los obreros, colonos, comerciantes, hacendados y hasta las fuerzas política del Término.

Ante la inminencia de las acciones a acometer se creó un Comité Promolienda el que fue integrado por Manuel Portilla, Gonzalo Rodríguez y Antonio Benítez representando a los obreros, a los colonos en ese comité los representaron Antonio de la Nuez y José Porto del mismo los comerciantes incluyeron en esa corporación a Nicanor Llorente, el Comité Promolienda del Central Elia defendía el criterio de frente amplio donde todos defendieran los derechos y los beneficios de todos.

El Comité desarrolló una amplia labor propagandística y de búsqueda de sustento legal por eso asumieron como abogado de la causa de los promoliendista a Carlos Rafael Rodríguez además trazaron un plan de acción más contundente para hacer presión a las autoridades nacionales sobre el particular.

Así el Comité Promolienda convocó al pueblo de Elia y de las colonias, a los comerciantes, a los braceros antillanos a una gran marcha desde Elia hasta la sede del Ayuntamiento en Guáimaro para tomar esa corporación  junto a la Alcaldía y si era necesario todo el pueblo para exigir el derecho de molienda del Central Elia.

La gran marcha partió de Elia el 30 de Agosto y el trayecto de 12 kilómetros fue casi una larga fila de pueblo que tomó las principales calles, el parque y también el Ayuntamiento.

Durante 23 días estuvo el pueblo de Guáimaro tomado por los luchadores promoliendistas  y junto al Ayuntamiento tenían tomado el Parque Constitución y su recién inaugurado Obelisco desde ese esbelto monumento se dirigieron al pueblo líderes como Jesús Menéndez y Lázaro Peña, allí se recibió el apoyo de innumerables sindicatos y gremios de todo el país, el Movimiento Promolienda del Central Elia acaparaba la atención de la opinión pública nacional.

En Guáimaro el Patronato Ganadero apoyó el Movimiento y aportó reses para la alimentación de los promoliendistas, el Alcalde Mayor ofreció el sello oficial para que las comunicaciones en las gestiones con La Habana fueran menos costosas, el sentido de frente amplio y la movilización de la opinión pública hizo que la Presidencia de la república dictara el decreto por el cual autorizaba la molienda en la zafra de 1945 a los centrales Elia, Agramonte y Unión. El 21 de septiembre se anunció la noticia que fue la mayor victoria del movimiento obrero guaimareño en la época republicana.

Entre septiembre y abril se realizaron las reparaciones y acondicionamiento del ingenio además se introdujeron maquinarias y equipos para el reinicio de la molienda[1], la fecha fijada para el gran día de la puesta en marcha de los tándems fue el 10 de Abril de 1945 justo cuando se cumplieran 76 años de la Asamblea Constituyente de Guáimaro y conmemoración más trascendental del Término Municipal.

El 10 de abril de 1945 como estaba previsto se organizó el acto de reinicio de la molienda del Central Elia en una explanada contigua al ingenio en lo que se conocía entonces como La Compañía, hasta ese punto llegó un equipo de la Emisora del Partido Socialista Popular  “La 1010” para trasmitir por control remoto, en vivo, el acto esa fue la primera vez que desde un sitio tan lejano se realizaba un control remoto en la radio cubana, a la celebración asistió el recién electo Presidente de la República: Ramón Grau San Martín[2] que llegó a la primera magistratura en lo que se denominó Revolución Auténtica, los dirigentes obreros Jesús Menéndez , Lázaro Peña, el abogado de los promoliendistas Carlos Rafael Rodríguez y estaban allí los colonos, los obreros agrícolas y del ingenio además todo el pueblo de Elia y Guáimaro, se cuenta que en Guáimaro sólo quedaron los que no podían prácticamente moverse por enfermedad u otros impedimentos.

El reinicio de la molienda del central Elia le impregnó un renacimiento a la economía del Término Municipal y consolidó a la demarcación político – administrativa guaimareña. Fue más que todo una victoria del pueblo.



[1] La compañía norteamericana del clan de los Riondas aprovechó la cobertura  del decreto presidencial  introdujo en Cuba sin pagar aranceles no sólo la maquinaria y los equipos del Central Elia sino una mayor cantidad de insumos y materiales y con ello se evitó gastos y se colocó en ventaja en la competencia.

[2] Cuentan que antes de llegar a Elia el 10 de abril de 1945 el Presidente Grau se dirigió al Ayuntamiento de Guáimaro para los recibimiento oficiales y su sorpresa fue grande cunado no encontró a ninguna autoridad allí porque ya se habían marchado con el pueblo entero para Elia. En ese momento comenzó a caer una  llovizna entonces el presidente dijo: “No importa, me reciben los elementos”.