Los guaimareños orgullosos esperamos el primero de enero en familia
- Escrito por Niurka Rivero Navarro/Editado por Walfrido Díaz Góngora
- Publicado en Locales
La noche se cobija bajo las verdes hojas del deseo. Al escucharse dentro de pocas horas el campanazo de la hora 12 de la madrugada, voces alegres se adueñarán de los campos fragantes y ciudades iluminadas.
Es el anuncio que deja al descubierto la llegada del nuevo año. Transcurridos sus primeros segundos la familia reunida se motiva para iniciar el recuento.
Un alto en el qué hemos hecho y qué falta por hacer despierta la reflexión necesaria.
Experimentar el advenimiento del 2014 no solo es un privilegio, es también una suerte de vida, un desafío.
Los 365 días del 2013 formarán en breve parte de la historia, de una historia preñada de sacrificio, entrega, batallas, trabajo, compromisos, retos y metas.
Añoranza, melancolía, felicidad y recuerdos, se fundirán en la primera jornada de un nuevo año con sabor a pueblo, año que convoca a seguir el sendero donde las quimeras se transformarán con voluntad y deseos, en realidades.
Los cubanos todos brindaremos por la existencia sobre la tierra, esa que aunque a veces convulsa posee la dulzura del vino con el cuál servimos las copas que alzamos a favor de la solidaridad, pidiendo se acabe la guerra, que los seres queridos y los más amados caminen a nuestro lado por mucho tiempo.
Que los niños crezcan acompañados de la esperanza, que el mundo cambie, y que el cielo en ocasiones deje de pintarse gris, para lucir por siempre su azul brillante.
A veces la sensación de que nuestro espíritu declina nos embarga.
En el subconsciente aparece la incertidumbre que organiza la celada, más, es tanta la fe que llevamos dentro, que nos volvemos gigantes, si caemos nos levantamos de nuevo y en el libro que recoge las memorias escribimos una y otra vez: Dichosos serán por siempre los que saben nacer crecidos, los que vuelan como palomas y cantan como los ruiseñores repartiendo paz, aliento, bienaventuranza.
Dichosos serán por siempre los hombres que encienden su corazón con la chispa de la gloria, gloria que engrandece la obra para bien de todos los seres humanos.
Para todos los que hacen valer la ternura ¡Muchas felicidades en el 2014!