La hora del voleibol en Camagüey
- Escrito por Adelante Digital
- Publicado en Camagüey
Camagüey.- Los años 90 trascendieron como la década dorada para el voleibol cubano. Oros olímpicos y en Ligas Mundiales destacaron entre los resultados de esa disciplina, una de las más seguidas en el país. En toda esa gloria Camagüey puso su granito de arena, y más de un lugareño llegó a formar parte de las alineaciones regulares de aquellos trabucos, en uno y otro sexo.
Junto a municipios como Esmeralda o Nuevitas, grandes aportadores a la cantera nacional, también en Vertientes la disciplina tuvo notables resultados. De allí surgieron figuras como Leonardo Silié, Tania Ortiz, o los hermanos Idalmis y Ramón Gato, entre otros nombres de una larga lista de talentos.
Sin embargo, en Vertientes hoy ocurre como en el resto de la Isla, donde el deporte de la malla alta ha visto pasar sus mejores años. Desde hace tiempo el segundo municipio más grande del país no aporta ningún jugador a preselecciones nacionales y la situación actual no parece dar pie a mejores esperanzas.
Se buscan centímetros
Cerca del politécnico Cruce de la Trocha se encuentra el campo donde entrenan los niños y niñas de hasta 12 años de esa región cañera y arrocera. Allí conocimos a los dos “profes” que se encargan de moldearlos. Su misión se centra en alcanzar un buen resultado en el certamen provincial, y lograr que algunos de sus alumnos cumplan con los requisitos para llegar a la EIDE.
“Se nos hace muy difícil encontrar muchachos con la talla que solicitan para la captación”, lamenta Suranys Cuesta Osorio, entrenadora de la rama femenina. “Además, a esta edad los niños se cambian mucho de deporte y –a veces– cuando empieza el otro curso tienes que armar el equipo prácticamente desde cero y venciendo la resistencia de algunos padres que no dejan a sus hijos practicar la disciplina”.
El otro problema a superar es la falta de entrenadores. “Yo empecé hace dos años sola, porque no había más nadie. Ahora somos dos profesores, pero en las competencias vemos que municipios como Florida o Nuevitas tienen más de cinco”, añade Suranys. Por si fuera poco, Félix Pérez King, el preparador masculino, hizo su formación en baloncesto, de donde “migró” al voly con el objetivo de suplir en parte la mencionada carencia.
Sobre el tema, el director del INDER en Vertientes, Ernesto de Armas, explicó que ellos pueden hacer muy poco al respecto, pues todo depende de la cantidad de alumnos del municipio que se gradúen en la Faculta de Cultura Física Manuel Fajardo y de la especialidad en que lo hagan. “El último que egresó en voleibol lo ubicamos en la modalidad de playa y para aliviar un poco la situación decidimos sumar a King al grupo, a pesar de que no era originalmente del deporte”.
En “sala” con cancha de tierra
Otras de las cuestiones que llama la atención es el lugar donde entrenan los dos equipos. El voleibol de sala se debe jugar en tabloncillo o en su defecto asfalto, pero en el nediosur camagüeyano lo hacen sobre una cancha de tierra. Para Suranys esto no es un problema pues “en el 'provincial', que se hace todos los años en la Vocacional, también se juega así, a pesar de que en la EIDE se entrena en el tabloncillo. Sabemos que no es lo ideal para la formación técnica, pero al menos de esa forma se adaptan a la competencia”.
Por suerte, entre todos los inconvenientes no se incluye la falta de medios, aunque varias de las pelotas que les entregaron en el comienzo del curso ya no están en óptimas condiciones debido a su poca calidad.
Las dificultades no han podido cerrar el paso a las ganas de trabajar. En 2014 el equipo femenino escaló cuatro escaños y terminó cuarto en la lid camagüeyana, y para este año las aspiraciones son más ambiciosas en todas las modalidades. Ojala así sea, y estemos asistiendo a otro paso en el camino para que una de las principales cunas del voleibol cubano vuela a dar a luz hijos de altos quilates.