Trazan estrategias guaimareños para atenuar efectos de la sequía
- Escrito por Sindy Domínguez Díaz/Editado por: Bárbara Cortellán Conesa
- Publicado en Locales
Guáimaro, 19 jun.- La sequía no afectó el suministro de agua a la población guaimareña, debido a los volúmenes de la presa Jobabito y Santa Teresa, las cuales garantizaron el abastecimiento a los residentes en la ciudad cabecera y los Consejos Populares de Pueblo Nuevo y Palo Seco respectivamente; sin embargo, se apreciaron daños en la producción agropecuaria del territorio.
Según Edmundo Torres Hernández, presidente de la dirección municipal de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), el indicador más deteriorado fue la producción de leche, así como la preparación de las tierras para la siembra de cultivos varios y de alimentos para el consumo animal.
Por esa razón, en el municipio se trazan estrategias para potenciar en la primavera la plantación de pastos suficiente para el ganado (caña, kingrass, leucaena), en aras de garantizar el abastecimiento de los rumiantes en la temporada seca, la cual es cada vez más prolongada.
Además, los habitantes extreman al máximo las medidas de ahorro, con el objetivo de prever la permanencia de ese vital líquido durante todo el año y evitar afectaciones en el principal renglón económico del municipio.
La demarcación posee 365 micro embalses para el desarrollo ganadero y once presas, dos de ellas para el suministro de agua a los pobladores, las cuales tienen actualmente, como promedio, volúmenes cercanos al 28 por ciento de su capacidad real de acumulación.
Destacan, con más de la mitad de su disponibilidad de almacenamiento, las presas de Arenillas, las Piedras y Aguacate, las cuales apoyan el desarrollo ganadero. Por su parte, la de Jobabito, encargada del suministro a la ciudad de Guáimaro, tiene acumulado suficiente para 400 días.