Trabajo por cuenta propia: alternativa cubana en desarrollo
- Escrito por Niurka Rivero Navarro/ Editado por: Bárbara Cortellán Conesa
- Publicado en Opinión
Oct, 2015.- En Cuba no sólo la labor estatal garantiza ingresos a la economía del país, también la modalidad de trabajo por cuenta propia contribuye al desarrollo de la nación abrazada a cambios favorables que posibiliten mayor calidad de vida y bienestar ciudadano.
El cuentapropismo en el municipio más oriental de Camagüey gana adeptos, razón que evidencia el nivel de aceptación de esta nueva forma de empleo asumida con entusiasmo por jóvenes y adultos mayores, prestos a aportar al fortalecimiento de la sociedad empeñada en hacer valer la máxima dirigida a fomentar un socialismo próspero y sustentable.
Cambios, iniciativas, renovaciones, se han convertido en palabras claves para lograr la trascendencia económica, financiera y productiva a la cual aspiramos.
El territorio guaimareño, por ejemplo, cuenta con un total de 1 531 de ellos, 791 están sindicalizados y motivados a continuar vinculados a la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), organización que responde a las demandas, criterios y opiniones de los hombres y mujeres fieles a la labor de edificar con miras al futuro. En tal sentido destaca el sector de Comercio con 387 trabajadores no estatales afiliados al sindicato, de un total de 598 cuentapropistas.
Otros organismos aspiran a incrementar la cifra como es el caso de Agropecuario con 182 trabajadores por cuenta propia, de los cuales 94 cumplen y asumen las tareas sindicales y Transporte cuenta con 207, de ellos 93 afiliados a la CTC, por solo citar algunos ejemplos.
Tanto en las zonas rurales como en la ciudad, los trabajadores por cuenta propia en Guáimaro batallan por la sostenibilidad y sustentabilidad del sistema socialista, una forma más de demostrar que aquí como en toda la isla, se enfrentan las consecuencias de las crisis económicas que azotan la humanidad, a través de inventivas pulidas por el hombre que confía en un mundo mejor.
Los guaimareños y guaimareñas integrantes del batallón del cuentapropismo se sienten ante todo amparados, pues para ellos el Estado cubano ha elaborado planes que aseguran la utilización efectiva de la fuerza de trabajo, sin dudas, desde ya y para siempre, divisa invariable de la Revolución cubana.
El rostro de la economía en Guáimaro, cambia como en toda Cuba, y con él crece la exigencia de emplear con más eficiencia a los hombres y mujeres desvinculados de la vida laboral estatal. El trabajo por cuenta propia se abre a ese capital humano, considerado también sostén eficaz del nivel de vida del pueblo.