Méritos y reconocimientos avalan la historia de una mujer guaimareña
- Escrito por Dilia Acosta Cruz.Editado por Niurka Rivero Navarro.
- Publicado en Locales
Nov, 2015.- Yudelka Bué Moreno anda y desanda las calles de Guáimaro con mucha agilidad y firmeza a pesar de su figura corpulenta y su elevada estatura. La práctica deportiva del lanzamiento del disco y la bala desde que tenía 14 años le dieron el vigor y la fibra que pone en cuanto hace.
Su juventud es todavía indiscutible al igual que sus méritos para hacerse merecedora de la Medalla Mártires de Barbados otorgada por el Instituto Nacional de Deportes, Cultura Física y Recreación (INDER) en reconocimiento a su labor por lograr el auge y desarrollo del deporte y la cultura física y haber mantenido una actitud ejemplar y consecuente con los principios revolucionarios.
Yudelka entró al Centro de Entrenamiento de Alto Rendimiento (CEAR) tras resultar segunda en la competencia provincial de bala y disco y disponer del biotipo requerido para esa disciplina que le descubrió y estimuló su tío Narciso Bué, en ese entonces entrenador del equipo Cuba.
Hoy la vemos entrar y salir de la Dirección Municipal de Deportes en sus roles de Directora de ese organismo pero antes fue cuarta en uno de los juegos nacionales de lanzamiento del disco y la bala y fue también tercera en las competencias Manuel Barrientos in memoriam y la Copa Cuba de Atletismo en 1996 y 1997.
Una lesión en la rodilla derecha la sacó del deporte activo en 1998 y la trajo de vuelta a su terruño donde de entonces a la fecha esta mulata de piel clara, ojos pardos y figura imponente se hizo activista, entrenadora, metodóloga y subdirectora en varias áreas de trabajo.
Alcanzó desde allí el mejor resultado del atletismo guaimareño en toda su historia, cuarto a nivel provincial además de contribuir con sus alumnos al segundo lugar nacional de Camagüey en los juegos escolares de alto rendimiento realizados en la capital agramontina.
La hermana República Bolivariana de Venezuela en dos ocasiones contó con sus servicios profesionales de técnico deportivo, árbitro de atletismo y militante comunista; al regreso de la segunda misión internacionalista en 2007 concluyó estudios universitarios en Licenciada en Cultura Física y Deportes.
Desde hace 14 años ha estado siempre junto a Yudelka en las buenas y en las malas su esposo Miguel Molina Pérez, un hijo del municipio camagüeyano de Vertientes a quien conoció en sus eventos de arbitraje y con méritos laborales igualmente sobresalientes en la práctica del deporte y la enseñanza deportiva. A su lado camina y junto a ella sueña en la maternidad como el más hermoso fruto del amor.