Ketty Blanco y su amor por la literatura
- Escrito por Dilia Acosta Cruz/Editado por: Bárbara Cortellán Conesa.
- Publicado en Cultura
Guáimaro, 28 abr.- Ketty Margarita Blanco Zaldívar es una escritora guaimareña prolija; recientemente se presentó a la Beca de Creación Guáimaro al centro de todo con tres proyectos, uno de cuento que se titula ¿Qué hice?; otro de novela denominado ‘Tiempo para no volver’; y el de poesía para adultos, ‘Mis cuatro puntas’, con prólogo del escritor Roberto Manzano, y único premio del evento.
Con Ser, una de las poesías cortas de ese mismo proyecto de libro: ‘Mis cuatro puntas’, intervino Ketty, vía internet, en el Concurso ‘El mejor poema del mundo’, donde participaron 2088 obras y estuvo el suyo entre los 29 finalistas, con los cuales se conformará una antología poética.
El poema finalista de Ketty Blanco en ese evento mundial dice así:
El helado se derrite en mi mano,
una gota cae sobre el vestido, la dejo ser.
Las religiones se disputan el ser,
los filósofos discuten sobre el ser,
mientras, una mancha oscura es en mi ropa.
Con uno de sus dos proyectos de novela “En dirección a mí”, Ketty Blanco Zaldívar ganó recientemente la Beca de Creación “Frónesis”, pero hay otra novela suya que se llama ‘Tiempo para no volver’, con la cual interviene también en la Beca de Creación Dador.
Compite ella igualmente, con un libro de cuentos en el Concurso Nacional de Décimas Celestino de la Asociación Hermanos Saíz, en Holguín, que de premiarse sería publicado en Ediciones La Luz, donde en Cuba se hacen hoy los libros mejor facturados y más bellos.
Está concursando también en la Gaceta y hace poco compartió el espacio Aires de luz, de Basilia Papastamatiu, junto al poeta Giovanni Manso quien acaba de ganar el Premio Juan Ramón Jiménez, en poesía.
Algunos de los poemas leídos por Ketty en ese espacio literario serán publicados en la Revista Agnios, una de las más prestigiosas de Cuba en la actualidad.
Ketty nunca ha dejado de ser miembro del taller literario Pablo de la Torriente Brau, de Guáimaro, de hecho es el único al cual pertenece y donde presenta siempre sus creaciones. Casi todas sus obras pasan por las manos de su asesor literario y amigo Diusmel Machado Estrada. Este año participó así mismo en la Beca de creación Sigifredo Álvarez Conesa, donde compitió por el taller literario guaimareño.