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Infancia que soñó Martí se fortalece en Cuba

  • Publicado en José Martí

Pioneros guaimareños desde ya celebran el Día Internacional de la Infancia con dramatizaciones de las obras de José Martí.May, 2016.- Restan sólo unas jornadas para celebrar el Día Internacional de la Infancia, fiesta donde niños y niñas, juegan, se divierten y agradecen la suerte de vivir en Cuba. Desde ya, en Guáimaro, el municipio más oriental de la provincia de Camagüey, ellos, sí, los que el maestro José Martí siempre aseguró, son y serán la esperanza del mundo, se alistan para festejar por todo lo alto en círculos infantiles e instituciones educacionales la más angelical de las celebraciones.

En el Día Internacional de la Infancia, no faltarán los homenajes, las postales, los regalos, la frase de cariño, el poema más deseado. Segura estoy entre tantas iniciativas una sabrá imponerse con la fuerza de los mares y la resistencia inigualable de la madre naturaleza. Con el ánimo de educar, complacer y satisfacer, padres y madres obsequiarán a sus hijos poemas como Príncipe enano, Sueño despierto, Mi caballero, Mi reyecillo, Hijo del alma o Sobre mi hombro, todos nacidos del ingenio y talento del autor del libro La Edad de Oro, el inolvidable José Martí.

Amó tanto Martí a su hijo y a los niños, que en cada frase vibrante, en cada verso, se refleja el amor incondicional, ese algo divino presente en los que dan ese toque de ternura a cada hogar:

Hijo:

                Espantado de todo, me refugio en ti.

Tengo  fe en el mejoramiento humano, en la vida futura, en la utilidad de la virtud, y en ti.

Si alguien te dice que estás páginas se parecen a otras páginas, diles que te amo demasiado para profanarte así. Tal como aquí te pinto, tal te han visto mis ojos. Con esos arreos de gala te me has aparecido. Cuando he cesado de verte en una forma, he cesado de pintarte. Esos riachuelos han pasado por mi corazón.

¡Lleguen a los tuyos!

Para los niños de Cuba, en especial para los guaimareños, la obra martiana es faro de luz, es ese Ismaelillo que todos llevan dentro, es esa fuerza, capaz de estremecer el mundo, transformar sueños en realidades y convertir en oro todo lo que toca.

En este 1ro de junio revivirá la pasión del gran hombre que cabalga enardecido, convencido hoy más que nunca que los niños son los que saben querer, los niños son la esperanza del mundo.