Guáimaro también tiene su Moncada
- Escrito por Editorial de Radio Guáimaro
- Publicado en 26 de Julio
Es otra vez la mañana de la Santa Ana y hay gloria en la tierra de la Constitución. Es amanecer de júbilo para los cubanos y Guáimaro rinde tributo a la Patria con el esfuerzo de su pueblo convertido en victorias.
¡Ya estamos en combate otra vez! Por la Cuba que conquistó la Generación del Centenario y que hoy le regala al Apóstol una República con todos y para el bien de todos, soberana e independiente, digna.
Estamos en combate los moncadistas de estos tiempos para tomar por asalto los sueños de un mundo mejor, que sí es posible, como fue posible gracias a la Revolución concretar el programa del Moncada que el joven Fidel Castro esbozó en su alegato de autodefensa “La Historia me Absolverá”.
Guáimaro es muestra orgullosa hoy de que se cumplieron tales objetivos. Y es tierra de tradiciones agropecuarias donde el sudor de los campesinos se cosecha en alimentos para el pueblo y beneficios económicos para sus familias y el país; es reconocido por su famosa Fábrica de quesos en Martí, industria procesadora de productos lácteos que abastece parte del consumo nacional y contribuye a sustituir importaciones; y hay garantía de techo para sus habitantes, que no conocen de desalojos, dueños de sus viviendas y con posibilidades de mejorar a partir de diferentes mecanismos financieros y de planes de desarrollo del fondo habitacional.
Hay aquí empleo seguro, en sus diversas variantes, para garantizar el sustento honesto y humilde, una clase obrera protegida, defendida, con derechos, y máxima protagonista del avance de la nación; hay escuelas incluso en las intrincadas lomas con maestros, libros y computadoras que multiplican el conocimiento y los valores humanos sin cobrar un centavo, y crece el pueblo en ejércitos de pañoletas que se comprometen a ser como el Che; hay la tranquilidad de saber que no se pierde una vida por falta de dinero para los servicios médicos porque el pago es la gratitud.
Pero hay, sobre todo, la confianza de seguir avanzando en lo logrado, y la certeza de que por mantenerlo ¡siempre estamos en combate!, prestos a todo por esta libertad. ¡Ese es el Moncada de Guáimaro! Ese es el compromiso en el Día de la Rebeldía Nacional.