Gana medalla de plata joven guaimareño en Juegos Escolares Nacionales
- Escrito por Niurka Rivero Navarro/Editado por: Bárbara Cortellán Conesa.
- Publicado en Deportes
Guáimaro, 27 julio.- Yoel Michel la Rosa Suárez, es un muchacho como todos, sólo que por estas jornadas, en su humilde hogar aparece justo en la puerta el pergamino que asegura y ratifica: ‘En esta casa vive un campeón’, y es que él alcanzó la medalla de plata en los Juegos Escolares Nacionales (2016), justo en la disciplina deportiva de salto de longitud.
Desde el 2008 Michel participa en estas lides, de ellas no solo ha ganado experiencia, también la satisfacción de competir con atletas que como él, enfrentan la vida sin miedo, al punto de saberse tan igual como el corredor que batalla en las pistas con el objetivo de subir al pódium y ser reconocido por el pueblo.
A los entrenadores Sergio Caballero, Fernando Pascual y Zenaido Bolívar agradece toda su preparación, ellos le han ayudado en su carrera deportiva, la que ahora continuará en el centro deportivo ‘Manuel Piti Fajardo’, de Camagüey.
Yoel, integra la nómina de la Asociación de Limitados-Físicos Motores (ACLIFIM) en Guáimaro, nació el 8 de enero del año 2000, fecha muy importante para sus padres Yusdalis Súarez Zaldivar y Miguel Pérez la Rosa, que siempre recuerdan el feliz alumbramiento y el aniversario que cada año se celebra por la histórica e inolvidable entrada de Fidel a La Habana, en la Caravana de la Libertad, en 1959.
Él, forma parte de la pequeña comunidad guaimareña ‘8 de Marzo’, ubicada en la zona rural La Ceiba, sitio donde el campesino
despierta al cantío del gallo, las mujeres cuelan el café antes de salir el sol y los niños esperan con agrado el nacimiento del nuevo día para en estos meses de vacaciones disfrutar mucho más las bondades de la naturaleza.
El deportista de esta historia, es también un excelente corredor, le apasiona la velocidad. Ha participado en los eventos de 200 y 400 metros, en ellos también ha alcanzado medallas, prueba de que la Rosa Suárez puede llegar a ser en el futuro un campeón del deporte discapacitado en Cuba, un vencedor del velódromo capaz de representar con honor en cualquier contienda, los colores de la bandera y las ideas humanas y socialistas de una isla, cuya tradición deportiva trasciende en el tiempo, en el universo todo.
La vocación por el deporte en un joven puede resultar una aventura fascinante, esta humana sensación acompaña a Yoel que poco a poco crece, adolescente que deja atrás sus años de infancia y comienza a escalar la cima de los que conquistan sueños.



