Cuba y Haití unidos por la solidaridad
- Escrito por Niurka Rivero Navarro
- Publicado en Opinión

Oct, 2016.- Una vez más la nación haitiana es blanco de un fenómeno natural que dejó secuelas incalculables. El huracán Matthew a su paso por esa región del Caribe provocó más de 800 muertos, devastó prácticamente todo lo que encontró en su camino, inundó localidades, derribó construcciones y sucumbió mucho más en la pobreza a los hijos del hermano país que nunca olvida el violento terremoto, con magnitud de 7,3 en la escala Richter, acontecido el 12 de enero de 2010.
Tres días después del fatídico sismo, el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz, publicaba la reflexión: ‘La lección de Haití’. En su escrito manifestaba:
“En el campo de la salud y otras áreas, Cuba, a pesar de ser un país pobre y bloqueado, desde hace años viene cooperando con el pueblo haitiano. Alrededor de 400 médicos y especialistas de la salud prestan cooperación gratuita al pueblo haitiano. En 227 de las 337 comunas del país laboran todos los días nuestros médicos. Por otro lado, no menos de 400 jóvenes haitianos se han formado como médicos en nuestra Patria”.
Evocando este fragmento y conociendo la realidad que enfrenta hoy la nación caribeña devorada por la furia de los vientos hasta cerca de 300 km/hora y las intensas lluvias de Matthew, una leyenda altruista protagonizada por los integrantes de la brigada médica número 24 del Contingente Internacional de Médicos Especializados en el Enfrentamiento de Desastres y Graves Epidemias Henry Reeve, se enriquece con nuevas páginas de humanidad.
Otras anécdotas saltan a la vista, las que ahora experimentan los 38 profesionales que el pasado 8 de octubre de 2016, partieron rumbo a Puerto Príncipe, para junto a los más de 600 colaboradores cubanos de la Salud que prestan sus servicios allí, brindar ayuda a los damnificados.
Manos que sí saben ser amigas, no tiemblan ante la catástrofe, seres humanos de carne y hueso pernoctan en casas de campaña y se aferran a devolver ese voto de fe y esperanza a los que lloran sus muertos, a los que perdieron todo, a los que se sienten desamparados, a los que sobrevivieron a otra experiencia increíblemente traumática.
Allí donde el peligro acecha, están los médicos cubanos, allí donde brotan las enfermedades, se fortalece la solidaridad, allí en el lugar más insospechado se levantan centros de atención urgente y hospitales improvisados para atender a los afectados y salvarles la vida.
Vale entonces concluir este breve comentario con las palabras expuestas por Fidel en su reflexión: ‘La lección de Haití’, publicada el 15 de enero de 2010.
¡Sentimos un sano orgullo por la cooperación que, en estos instantes trágicos, los médicos cubanos y los jóvenes médicos haitianos formados en Cuba están prestando a sus hermanos de Haití!