Cuba: tierra de inspiración para el cubano Raúl Roa
- Escrito por Niurka Rivero Navarro
- Publicado en Opinión

Noviembre, 2016.- Penúltimo mes del 2016, y pronto, cuando menos lo imaginemos, estaremos unidos en familia despidiendo 365 días de arduo batallar, sueños y esperanzas. Un nuevo año recibiremos como decimos en buen cubano con las botas puestas para continuar abogando por Cuba y el calor de su gente.
De seguro otra página en la historia gloriosa de la mayor de las Antillas se abrirá. En ella no faltarán los apuntes sempiternos de arrojo, altruismo y valentía. Me entusiasmo por uno y lo destaco en este breve comentario por la grandeza y pujanza de su protagonista, sí, un cubano inolvidable, embajador ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Canciller de la Dignidad, que levantó la voz de la isla a toda su altura y trazó el epíteto certero, llamando al déspota “náusea de América”.
En cada escenario que Raúl Roa García siempre sentía como nuevo, expresaba su modo de pensar. Con la firmeza e intrepidez que le caracterizaron, habló de Cuba y de las revoluciones y lo hizo bien.
De él rememoro hoy expresiones como estas: “La revolución cubana no está a la derecha ni a la izquierda de nadie, está al frente, con posición propia e inconfundible…Su divisa de acendrado sentido humanista, es libertad con pan, pan sin terror, régimen de opinión pública y diplomacia de puertas abiertas”.
“No admitimos ni aceptamos que haya ineluctablemente que elegir entre la solución capitalista y la solución comunista. Hay otros caminos, y otras soluciones, de limpia textura democrática, y Cuba ya encontró su propio camino y la solución propia de sus problemas”.
“El papel de Cuba en el mundo es llegar a ser quien es, y como ya lo señaló José Martí, no servir en ningún caso de arria de una parte del mundo contra la otra. En el ajedrez de la política de poder no seremos dócil peón. Tiempo es ya de que las grandes potencias dejen de administrar a su arbitrio la suerte de las naciones pequeñas”.