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Un casco histórico y sus misterios

El  casco histórico de Guáimaro, está limitado a algunas manzanas del entorno de la plaza o Parque Constitución, donde a partir de las ordenanzas de 1939, se fijaron los rasgos arquitectónicos y urbanísticos. El área de Guáimaro, considerada como referente histórico: el llamado casco histórico de cualquier ciudad, está limitado a algunas manzanas del entorno de la plaza o Parque Constitución, donde a partir de las ordenanzas de 1939, se fijaron los rasgos arquitectónicos y urbanísticos de esa zona.
En el mismo se establecieron esencialmente edificaciones de uso doméstico, comercial y cultural, ente los que se destacan la otrora “Sociedad La Luz”, hoy Casa de Cultura “Luz Palomares García”, la tienda Mixta “La Callama” y otros establecimientos.

Dentro de este entorno, el parque Constitución es el espacio más importante dentro de la vida cívica de la ciudad, que tiene como elemento distintivo el Obelisco a los constituyentistas, el cual resguarda a su vez a todos los patriotas y mambises de las guerras independentistas cubanas.  

Es un esbelto monumento de 12 metros de altura y 80 metros cuadrado, construido en roca Jaimanita, donde de manera simbólica se recorre la historia de Cuba a partir de altos relieves en bronce empotrados en una base hexagonal.

Se levantó alegóricamente desde sus cimientos con tierras de lugares históricos del país como: Las Taironas, Casa Natal de José Martí, La Finca El abra, Coliseo, El parque Central de Santa Clara, El Paseo Las Damas, en el río Zaza, municipio Jimaguayú y La Casa Natal de Vicente García.

Este monumento se inauguró el 30 de junio de 1944, la edificación de la obra estuvo a cargo del ingeniero de obras públicas Armando Pujol y los relieves en bronce fueron realizados por el artista Juan Hernández Giró.

Considerado Patrimonio nacional, el Obelisco a los constituyentes honra a los guaimareños con la sólida historia de un pasado gigantesco.