Laboriosos y entusiastas los agropecuarios celebran su día
- Escrito por Niurka Rivero Navarro.
- Publicado en Locales

Oct, 2017.- El sol despierta como de costumbre, se abraza al lomerío para iluminar con su luz el verdor de la naturaleza, así el rocío que baña las plantas comienza a desaparecer y antes de hacerlo deja el recado de retornar pronto, y es que tanto le apasiona el frescor del amanecer que no puede desprenderse de él ni en bromas. La brisa de octubre deja escuchar el sonido del río cuyas aguas melodiosas armonizan el ambiente, es así como percibes que la historia de la sequía en la mayor de las Antillas parece tener fin.
Hoy los campos lucen esplendorosos, sí, los agropecuarios en Cuba celebran su día, ellos, los mismos que vemos labrar la tierra, los que dicen adiós al sueño y buenos días al trabajo, los que parten al surco ante la salida del astro rey se muestran satisfechos de servir y hacerlo bien.
¿Qué fuera de la vida sin los agropecuarios? Importantes son todos, los profesionales, los técnicos, los obreros y es que sólo ellos construyen el porvenir en los campos, sólo ellos saben perlar su frente de sudor y hundir las botas en el fango para sembrar y tiempo después cosechar lo plantado con el deleite de saberse útiles y necesarios en la humana tarea de contribuir a mejorar la calidad de vida del pueblo agradecido de la voluntad de producir inspirados en la máxima de garantizar bienestar en niños, jóvenes y adultos.
¿Qué los engrandece? El espíritu de no claudicar, de saberse dueños de la tierra que el Estado y la Revolución ponen a su disposición para con sus manos de pan de trigo ordeñar la vaca que ya conoce sus pasos, el surco que seco o mojado le permite dejar la imborrable huella del hombre y la mujer que este ‘3 de octubre de 2017’ se saben fieles protagonistas de una obra engrandecida por el homenaje que siempre en la tercera jornada del décimo mes del año reciben los trabajadores agropecuarios prestos a rememorar hoy y siempre lo acontecido en ‘1963’, sí, ese año se promulga la Segunda Ley de Reforma Agraria, que abolió definitivamente la propiedad capitalista en el campo y favoreció el desarrollo de la economía socialista.
Los agropecuarios de estos tiempos no olvidan la historia, por eso y por lo que representa su papel en la sociedad, desde el Cabo de San Antonio y hasta la Punta de Maisí llega para todos el abrazo merecido y el mensaje más tierno ¡Felicidades!