¡Empieza, al fin, con el morir, la vida!
- Escrito por Niurka Rivero Navarro.
- Publicado en Locales

Guáimaro, 27 nov.- Un merecido reconocimiento reciben hoy profesionales del sector de la Salud Pública en Guáimaro, en jornada abierta a rememorar los hechos del 27 de noviembre de 1871, asesinato de los ocho estudiantes de Medicina.
En este día de remembranza retorna a la mente de muchos la entrega del Premio ‘Alma Mater’, máxima condición que concede la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) otorgada años atrás a las guaimareñas Belkis Fernández Pérez, Anisley Lorenzo Cabrera y Adneris López Acevedo, mujeres que con su experiencia, amor y respeto a la labor que desempeñan convierten su andar cotidiano en fuente de inspiración y convocatoria para ser mejores cada día.
Otros nombres destacan en el libro de memorias, esta vez agasajados con la condición ‘Tisa de Oro’, mérito que atesoran en su haber los doctores Carlos Coronel Carvajal, Joaquín Vega Guzmán, Daniel Hernández Peña, y Liset Roquero Gracia.
Este lunes de homenaje y tributo a los ocho estudiantes de medicina las doctoras María Eugenia Cotarelo López y Aselia Esquivel, rememoran la satisfacción que sienten al saberse portadoras de varios galardones, prueba de fe y pasión por lo que hacen en la formación de los futuros profesionales de la salud.
Tampoco pasa por alto en el recuento el premio ‘Para un futuro maestro’, otorgado a los estudiantes que desde el pregrado se vinculan a la docencia, esta distinción forma parte de la vitrina de memorias que conservan con mucho orgullo, Pilar Martínez y Cesar Clara Esquivel, guaimareños que como alumnos supieron ganarse el respeto, y médicos hoy, entregan lo máximo para salvar vidas y demostrar que la mayor honra a los jóvenes que aquel 27 de noviembre de 1871 fueron injustamente fusilados por esbirros al servicio del régimen colonial español, es el diario cumplimiento del deber.
Alonso Álvarez, Anacleto Bermúdez, José de Marcos, Ángel Laborde, Juan Pascual, Carlos de la Torre, Eladio González y Carlos Verdugo, viven en el corazón de los jóvenes cubanos que este lunes 27 de noviembre de 2017 en plazas y universidades ratifican su firme compromiso con la historia, sus héroes, con la Revolución, con el eterno Comandante Fidel y con Cuba.
En fecha como hoy, desde el Cabo de San Antonio hasta la Punta de Maisí se escucha una y otra vez la frase del maestro José Martí que forma parte de su poema A mis Hermanos Muertos el 27 de Noviembre:
“Cuando se muere
En brazos de la patria agradecida,
La muerte acaba, la prisión se rompe;
¡Empieza, al fin, con el morir, la vida!