Honradez y honestidad, sobre ruedas
- Escrito por Evelio Hernández Ramos/Editado por: Bárbara Cortellán Conesa
- Publicado en Locales
Guáimaro, 2 feb.- Roberto Machado González, es el chófer del ómnibus número 1 688 de la provincia de Las Tunas que cubre la ruta Guáimaro La Habana, y es a su vez otro de los tantos ejemplos, de que la honradez forma parte inseparable de los cubanos.
Durante la revisión que realiza diario a su carro tras cada viaje, Roberto, encontró en el asiento cinco de su ómnibus una laptop, junto un teléfono móvil y otras pertenencias, de cuyo dueño nada se sabía.
Fue entonces cuando éste hombre, natural del reparto La Victoria, en el balcón del Oriente cubano, se dio a la tarea de indagar sobre el propietario de aquellos equipos cuyo valor sobrepasaba los 400 pesos cubanos convertibles (CUC).
La dueña de los objetos encontrados es Laydianelis de la Caridad Portuondo
Vasconcelos, una joven guaimareña estudiante de 5to año de medicina, para la cual resultaba sumamente importante la laptop, pues en ella guardaba la conferencia que debía discutir en pocas horas.
Pedro Portuondo, el padre de Laydianelis quedó agradecido con el gesto del guagüero, por lo que él también asegura que la honradez se puede encontrar en cualquier persona, incluso en aquellas que ni imaginas conocer.
Los valores humanos, y en especial la honradez constituyen motivo de conversación recurrente, sobre todo, porque vivimos en tiempos donde lo material se convierte en paraíso para algunos.
Sin embargo, para suerte de los cubanos no son pocas las anécdotas que evidencian la humildad de quienes vivimos en esta isla del Caribe.
