Venezuela siempre firme aboga por la paz y la justicia social
- Escrito por Niurka Rivero Navarro.
- Publicado en Locales

Feb, 2018.- Este 20 de febrero de 2018 jornada en la que el mundo todo materializa acciones inspiradas en el Día Mundial de la Justicia Social, vale hacer un alto en la situación actual que vive la República Bolivariana de Venezuela constantemente asediada por la mirada perversa de una oposición financiada por los enemigos externos decididos a buscar cueste lo que cueste el derrocamiento de la Revolución Bolivariana.
Otra vez se repite la historia de lo acontecido con el líder supremo Hugo Rafael Chávez Frías en sus años de presidente de la hermana nación. Ahora el punto de mira es el mandatario Nicolás Maduro Moros, el mismo que contra viento y marea enfrenta con arrojo y mucha valentía las enconadas bravatas de los serviles mortales lame botas del imperio que tanto blasfema a las regiones justas abrazadas a la igualdad de derechos y al respeto ciudadano.
¿Pueden las anteriores gobernaciones estadounidenses y la que ahora encabeza el magnate Donald Trump hablar de justicia social cuando arrastran un historial de magnicidio que alarma?
¿Pueden las administraciones estadounidenses hablar de justicia social cuando ellas y solo ellas representan el ejemplo más radical de la impúdica injerencia?
¿Puede hablar de justicia social el país que más guerras impulsa en el planeta tierra, que más muertes de inocentes ocasiona, que arremete desenfrenadamente contra la constitucionalidad venezolana aferrada a garantizar bienestar a los más desposeídos?
Los hijos de la tierra de Simón Bolívar que conocen y defienden la historia de su suelo amado, los que no claudican y luchan por salvaguardar la gloria alcanzada son concluyentes como lo fue el inolvidable Chávez y como lo es también Nicolás Maduro presto a ratificar en cada hecho y acción lo expuesto por el Comandante cuando dijo: “no es admisible que un gobierno foráneo apoye un proceso inconstitucional en Venezuela. Y es que en este país todo es posible dentro de la legalidad, pero nada será permitido fuera de ella.”
El fariseísmo de Washington no cambia y tal parece tardará en tomar otra actitud, una cosa sí queda bien claro, todo lo pensado, planteado y materializado por los procesos revolucionarios será siempre justo.