Victorias de abril
- Escrito por Gelsy Rodríguez Rivero.
- Publicado en Locales
Abr, 2018.- Abril sigue sumando victorias para Cuba mientras la Revolución florece con sus sueños y retos, porque aunque son grandes los desafíos y mucho el trabajo por hacer, nada es imposible cuando se cuenta con el legado de Fidel, la unidad del pueblo y el acompañamiento a sus principales líderes.
Bien sabemos los guaimareños que ahí late el alma de la nación, esa que se forjó aquí, y bien lo hemos demostrado en estas jornadas históricas de constitución de la IX Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, donde hace sólo pocas horas tomó posesión de su cargo un nuevo Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, nacido después del triunfo revolucionario.
En medio de tantas emociones, cubanos todos recordamos el aniversario 57 de la primera gran derrota del imperialismo yanqui en América, propinada por el pueblo uniformado con el Comandante en Jefe en la primera línea de combate.
Él nos enseñó que debemos ponerle el pecho a las balas hasta del más poderosos enemigo por defender nuestras conquistas y los ideales en los que creemos. Y estaba allí, enfrentando a los mercenarios invasores en Playa Girón, con la valentía como escudo y la dignidad como bandera.
También en abril llegaron a Guáimaro los independentistas que iniciaron la Revolución en ‘1868’ para reunirse en Asamblea, y firmaron aquí la Primera constitución de la República de Cuba en Armas. Tuvimos entonces a Carlos Manuel de Céspedes como primer Presidente, a Ignacio Agramonte dictando jurídicamente que todos los ciudadanos cubanos eran enteramente libres, y la certeza de que en la unidad estaba la garantía para vencer. Se aprobaron además como símbolos patrios la bandera de la estrella solitaria y el escudo de la palma real, aunque se decidió que la bandera de Céspedes igualmente acompañaría los acontecimientos más importantes. Por eso hemos visto cómo ambas lucen radiantes en la Asamblea Nacional, y en el seno del máximo órgano de gobierno en el país se siente el abrazo de los fundadores.
Para sumar gloria a la fecha y el hecho, con solo días de diferencia la camagüeyana Ana Betancourt de Mora alzó su voz para proclamar los derechos de las féminas y hasta hoy somos testigos de su impronta al contar con 322 mujeres en el Parlamento cubano, más de la mitad de los diputados.
En estas jornadas en que tanto se ha hablado de socialismo y del compromiso por mantenerlo, necesariamente me remonto otra vez a abril, justo el 16, cuando celebramos la Declaración del carácter socialista de la Revolución, y a propósito, la decisión del Comité Central de hacer coincidir la fecha con la de fundación del Partido Comunista de Cuba (PCC). De eso se trata y por eso está hoy más vigente que nunca el legado de Fidel, quien afirmó que el Partido lo resume todo y lo calificó como alma de la Revolución. Me parece estar escuchándolo ahora mismo en ese momento visionario en que sentenció que aún cuando él no estuviera, quedaría el Partido. Ahí está la vanguardia rectora de la sociedad cubana, con Raúl al frente, quien desde su puesto como Primer Secretario seguirá encabezando las principales decisiones para el futuro de la nación, según dejó claro Miguel Díaz Canel Bermúdez, electo como nuevo Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, quien añadió que la unidad de los cubanos es la más valiosa fuerza de la Revolución, que se ha hecho extraordinaria en el seno de su único Partido.
Díaz Canel reafirmó que asume el compromiso de seguir adelante con nuestro proyecto sin dejar espacio para una transición que desconozca o destruya nuestra historia, y para ello cuenta con el apoyo de cada revolucionario cubano. “Seguiremos adelante sin miedos ni retrocesos", dijo. No caben dudas de que allí radica la esencia de los tiempos actuales que vive la Patria, fiel a sus tradiciones históricas, en el camino por construirnos un futuro mejor que seguirá sumándole victoria a abril.