Entre la perseverancia y el amor ¡La victoria!
- Escrito por Niurka Rivero Navarro.
- Publicado en Locales
Sep, 2018.- Vale recordar este 12 de septiembre de 2018 a cinco hombres que durante 16 largos años soportaron la soledad en cárceles norteamericanas. Su historia es bien conocida, el mundo la siguió detalle a detalle y es que la leyenda protagonizada por Gerardo Hernández Nordelo, Ramón Labañino Salazar, Antonio Guerrero Rodríguez, Fernando González Llort, y René González Sehwerert, arrestados hace 20 años en Miami, merece ser repasada una y otra vez. En la retrospectiva histórica no puede faltar un nombre ¡Fidel! Comandante que en Tribuna Abierta de la Revolución celebrada el 23 de junio de 2001 en el Cotorro, en La Habana, pronunció la emblemática frase: “¡Volverán!”.
Así lo vaticinó el gigante de América y justo el 17 de diciembre de 2014, Cuba contaba ya con sus cinco hijos libres y victoriosos. Fernando y René, cumplieron íntegramente sus injustas condenas, fueron los primeros en arribar a la isla. Gerardo, Ramón y Antonio, lo hicieron tiempo después, luego de los acuerdos alcanzados entre La Habana y Washington.
Cada relato compartido entre viejas y nuevas generaciones relacionado con los cinco Héroes de la República de Cuba, ayuda a conocer mucho más el profundo mensaje de perseverancia y dignidad que ellos trasmitieron, no sólo en sí mismos, sino también como luchadores imprescindibles en la defensa de los sueños de una nación que ha sufrido la campaña terrorista más larga que se conozca en el planeta tierra, impuesta por los gobiernos de la primera potencia mundial, Estados Unidos.
Este '12 de septiembre', la convocatoria incentiva el recuento, invita a desempolvar pormenores que ratifican las numerosas y flagrantes iniquidades cometidas por el imperio contra la región caribeña en las que sobresale el terrorismo de Estado perpetrado por Washington desde ‘1959’ en diferentes formas (económica, bacteriológica, política, paramilitar y diplomática).
Por las razones antes planteadas, siempre que se hable de Gerardo, René, Fernando, Ramón y Antonio, hay que subrayar que estos hermanos, penetraron, a riesgo de sus vidas, en el seno de grupúsculos facistas con el objetivo de prevenir la materialización de actos criminales contra Cuba. En la arriesgada labor, los mundialmente conocidos como los cinco cubanos antiterroristas impidieron ciento setenta atentados contra la región caribeña al alertar a tiempo a las autoridades de La Habana.
Fidel aseguró que los cinco regresarían, su juramento se cumplió, el encuentro entre los héroes y el pueblo puso al descubierto que el tiempo de prisión soportado por Gerardo, René, Fernando, Antonio y Ramón, tocó el corazón de muchos, al punto de hacer germinar en varios países, cientos de comités de solidaridad, los mismos que hoy rememoran cada una de las anécdotas consolidadas a fuerza de pasión por el prójimo, coraje y mucho amor en el alma.
Los hechos perduran, las acciones se rememoran, en ellas prevalece lo acontecido el 28 de febrero del 2015, ese día, el líder cubano recibía a los Cinco antiterroristas, he aquí el resultado contado por el Comandante inmortal:
Los recibí el sábado '28 de febrero', 73 días después que pisaron tierra cubana. Tres de ellos habían consumido 16 largos años de su más plena juventud al respirar el aire húmedo, maloliente y repugnante de los sótanos de una prisión yanki, después de ser condenados por jueces venales. Otros dos, que igualmente trataban de impedir los planes criminales del imperio contra su Patria, fueron condenados también a varios años de prisión brutal.
Los propios organismos de investigación, ajenos por completo al más elemental sentido de la justicia, participaron en la inhumana cacería.
La inteligencia cubana no necesitaba en absoluto seguir los movimientos de un solo equipo militar de Estados Unidos, porque esta podía observar desde el espacio todo lo que se movía sobre nuestro planeta a través de la Base de Exploración Radioelectrónica “Lourdes”, al sur de la capital de Cuba. Este centro era capaz de detectar cualquier objeto que se moviera a miles de millas de nuestro país.
Los Cinco Héroes antiterroristas, que nunca hicieron daño alguno a Estados Unidos, trataban de prevenir e impedir los actos terroristas contra nuestro pueblo, organizados por los órganos de inteligencia norteamericanos que la opinión mundial sobradamente conoce.
Ninguno de los Cinco Héroes realizó sus tareas en busca de aplausos, premio o gloria. Recibieron sus honrosos títulos porque no lo buscaron. Ellos, sus esposas, sus padres, sus hijos, sus hermanos, y sus conciudadanos, tenemos el legítimo derecho a sentirnos orgullosos.
En julio de 1953, cuando atacamos el Moncada, yo tenía 26 años y mucho menos experiencia que la que ellos demostraron. Si estaban en Estados Unidos no era para hacer daño a ese país, o tomar venganza por los crímenes que allí se organizaban y abastecían de explosivos contra nuestro país. Tratar de impedirlos era absolutamente legítimo.
Lo principal a su llegada era saludar a sus familiares, amigos y al pueblo, sin descuidar un minuto la salud y el riguroso chequeo médico.
Fui feliz durante horas ayer. Escuché relatos maravillosos de heroísmo del grupo presidido por Gerardo y secundado por todos, incluido el pintor y poeta, al que conocí mientras construía una de sus obras en el aeródromo de Santiago de Cuba. ¿Y las esposas? ¿Los hijos e hijas? ¿Las hermanas y madres? ¿No los va a recibir también a ellos? ¡Pues también hay que celebrar el regreso y la alegría con la familia!
Ayer, en lo inmediato, quería intercambiar con los Cinco Héroes. Durante cinco horas ese fue el tema. Dispongo desde ayer, afortunadamente, del tiempo suficiente para solicitarles que inviertan una parte de su inmenso prestigio en algo que será sumamente útil a nuestro pueblo.
Fidel Castro Ruz
Marzo 1 de 2015
10 y 12 p.m.