Los hombres virtuosos nunca mueren
- Escrito por Niurka Rivero Navarro.
- Publicado en Locales

Ene, 2019.- Cuba toda le dijo hasta siempre, Cuba toda en homenaje póstumo le ratificó que en estos y todos los tiempos venceremos. Porque aprendimos a quererle, usted José Ramón Fernández seguirá siendo el protagonista de un testimonio de vida que entusiasma y convoca a defender y continuar la obra humana cuya historia se privilegia con su nombre.
El “Gallego” Fernández, el revolucionario capaz de sorprender por sus altas dosis de resistencia, claridad, dignidad y patriotismo, el cubano que con su acento supo aglutinar seguidores de todas partes, el batallador que contemplo con orgullo lo realizado sin bajar la guardia en el empeño de trabajar hasta su último aliento, recibió la despedida merecida.
De él aprendimos la convicción de no sólo realizar la tarea también multiplicarla en los niños a los que tanto amo, en los jóvenes en los que tanto confió y en los adultos a los que guió con asertividad demostrada en el campo de la política, el deporte, la cultura, la educación, la existencia toda.
Difícil poder resumir la grandeza de José Ramón Fernández, de su fuerza se reviste el pasado, el presente y el futuro, su ejemplo posibilita la capacidad de convertirnos en constructores de un mundo nuevo, cimentado en la verdad, la justicia, la solidaridad y el amor.
Como afirmó José Ramón Machado Ventura, segundo secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC), José Ramón Fernández fue un hombre de acción, convicción y consciencia revolucionaria.
Total confianza depositó en él la Revolución, santiaguero carismático por excelencia, al llamado de Fidel Castro Ruz, decidió vestir el uniforme verde olivo y partió a cumplir las misiones encomendadas.
Su extensa trayectoria enorgullece, si grande era su constancia, mayor su modestia. El deseo de hacer bien a su pueblo era inagotable en su corazón, enérgico y dispuesto puso mano a la obra y su empeño como por encanto, parecía brotar espontáneamente de la tierra rebelde la misma que preserva sus huellas marcadas por la firmeza.
Fuente de virtudes, José Ramón Fernández será recordado como el soldado que defendió al oprimido y desarmó al opresor, como el ser humano que vivió para gloria de la Patria. Por esas y muchas otras razones Cuba conmovida por su partida juró fortalecer su legado convencida de que el poder de hombres virtuosos como él, nunca fenecen ni abandonan a los pueblos.