El teatro cubano, arte de pueblo que trasciende
- Escrito por Niurka Rivero Navarro.
- Publicado en Locales

Ene, 2019.- El teatro cubano tiene una presentación hecha por innumerables obras, su historia está lujosamente grabada en dramas, personajes, gestos, máscaras, voces. Este 22 de enero de 2019 la isla mayor de las Antillas rememora los hechos acontecidos en ‘1869’ en el teatro capitalino Villanueva. Así reseñan páginas en Internet:
Cuentan que en la función de la víspera un ¡Viva Céspedes! en boca de Jacinto Valdés, popular guarachero, apodado el Benjamín de la Flores, sorprendió a los españoles.
El viernes 22, el Villanueva se cubrió de banderas y las mujeres se adornaron con cintas de colores del emblema nacional. Cuando en la representación de "Perro huevero, aunque le quemen el hocico", original de Juan Francisco Valerio, interpretada por la agrupación Bufos Caricatos, un personaje exclamó: "¡Viva la tierra que produce la caña!" Del público salió un (TR) ¡Viva Cuba libre!
La rabia del régimen colonial no se hizo esperar. Los voluntarios apostados cerca del teatro dispararon con saña al edificio de madera y luego a los que huían provocando una verdadera masacre. El acontecimiento quedó registrado en la historia como: "Los sucesos de Villanueva".
Si algo caracteriza al teatro cubano es que en cada una de sus propuestas se evidencia el sentido de la identidad nacional. Todas las sugerencias despiertan temas tratados profundamente bajo el sello de formar valores, he ahí la esencia de una manifestación artística conocida en el universo como ese amigo de milenios abierto a la reflexión, a la participación y también al debate entre los públicos.
Este martes en Cuba se abren telones, los artistas salen al proscenio y ante lunetas repletas reafirman el don que atesora el teatro para transformar la realidad y complacer a los hijos de una sociedad en Revolución, obra sin dudas imprescindible para su desarrollo y para articular los imaginarios existentes en la actualidad vívidos en mentes sanas, diversas y sólidas, capaces de abarcar espacios y de hacerlo con mayor respeto a las diferencias, a armar la defensa colectiva de la cultura socialista sedimentada en una razón indestructible: la independencia nacional y de soberanía popular.
Vítores miles para el teatro cubano, en este su día especial y jornada de celebración llegue a todos los que hacen de esta manifestación artística su más preciada obra, el más sincero de los reconocimientos.
Vale cerrar este tiempo de comentario con una valoración inspirada en la música que bien puede ajustarse al teatro, un arte que con sus luces y sombras es la vida misma.