Pueblo histórico recobra esplendor y belleza
- Escrito por Niurka Rivero Navarro
- Publicado en Locales
Guáimaro, 16 mar.- Es el pueblo protagonista de la firma de la Primera constitución de la República de Cuba en Armas el que despierta ante la salida del sol para contarle al mundo que aquí se batalla, que sus hijos no descansan en el empeño de borrar feas huellas ocasionadas por el paso del tiempo. Es el pueblo escenario de una asamblea memorable el que acoge a visitantes y foráneos con el mismo amor que le profesa a los suyos, es sencillamente un territorio el que se empeña a trascender en la historia vívida de la nación, perpetuidad ganada por su pasado y también por su presente.

Es Guáimaro la región más oriental de Camagüey por donde entraron Fidel y los rebeldes el 4 de enero de 1959 en la Caravana de la libertad y también por donde el Soldado de las Ideas recibió el último adiós de los agradecidos en la inolvidable jornada del 2 de diciembre de 2016, fecha en la que una vez más el Guerrillero del tiempo hizo su entrada triunfal al Oriente de su infancia, donde siempre tuvo la inspiración de los más altos ideales; el mismo Oriente donde se hicieron realidad muchos sueños; el Oriente que como bien él lo predijo creció parejo con la Cuba de todos, el Oriente donde el eterno Comandante ratificó su fe en el destino de la Patria; en la seguridad de que la Revolución seguirá adelante.

La historia late orgullosa en un pueblo que desde ya se apresta a celebrar el venidero 10 de abril de 2019 el Aniversario 150 de la Asamblea de Guáimaro, acontecimiento político trascendental que marcó los derroteros de la Revolución del 68, hecho del que José Martí, el más universal de los cubanos, escribió 23 años después en el periódico Patria: «Guáimaro libre nunca estuvo más hermosa que en los días en que iba a entrar en la gloria y en el sacrificio».





