Médicos cubanos ¡Ejemplos de humanidad y grandeza!
- Escrito por Niurka Rivero Navarro
- Publicado en Locales

Guáimaro, 2019.- Para nadie en un secreto que en eso de inventar falacias el imperio es todo un maestro, ya no saben qué blasfemar y ahora sacan a la luz pública una mentira ordinaria con la que pretenden vilipendiar la labor de los médicos cubanos en Venezuela.
Con la llegada por vez primera de los galenos de la isla antillana a la hermana nación bolivariana otra historia nacía, otra leyenda transformada en miles se convertía en luz del mundo, el aporte humano poco a poco fue creciendo al punto de ganarse el derecho a trascender y es ese el éxito que pretenden opacar los estadounidenses desafectos a todo lo que huela a socialismo, a todo proyecto social cuyo principal compromiso sea el respeto al hombre.
Los resultados del altruismo de los doctores y enfermeras de Cuba se traducen en cifras, vale destacar que desde hace 55 años hombres y mujeres formados al calor de la Revolución, profesionales de valía no solo por los conocimientos que atesoran también por la grandeza que les caracteriza descrita en la fuerza de su corazón han devuelto la esperanza a cientos, miles de seres humanos en todo el orbe.
Hoy en Venezuela más de 20 mil médicos cubanos brindan atención desinteresada y se hacen eco de la máxima martiana “No hay mayor dificultad que suficiente amor no conquiste”. En la República bolivariana y chavista más de un millón y medio de personas agradecen la nueva posibilidad de tocar los umbrales de la gloria y festejan el haber vencido los más difíciles y peores de los tormentos impuestos por la vida gracias al empeño y trato incondicional de los protagonistas de la salud cubana.
Los imperialistas podrán dedicar horas a la construcción de falsedades, podrán gastar tiempo mucho tiempo en la redacción de estas pero ningún empeño logrará enterrar en el lodo y el olvido una gran verdad, la única verdad vívida en testimonios de médicos internacionalistas y pacientes venezolanos, estos últimos prestos y capaces de demostrar el valor de los doctores que en su incansable quehacer validan la fortaleza del amor al prójimo, sentimiento que ennoblece y convoca a enfrentar los más grandes sacrificios y actos heroicos.
Las sucias acusaciones emitidas el pasado 17 de marzo por el periodista Nicholas Casey, del diario estadounidense The New York Times, relacionadas con la Misión Médica Cubana, ponen una vez más al descubierto la obsesión enfermiza del imperio plagado de la mayor de las miserias, la humana. El don de creerse los reyes y dueños del mundo les imposibilita vivir para los demás, sencillamente porque ellos se enfrascan en vivir de los demás, en continuar siendo imperio gracias al saqueo y las guerras tentadas por la ambición y el poder.
Mientras los gobernantes estadounidenses y sus serviles mortales lanzan bombas y potencian su carácter injerencista y belicista, una pequeña isla se enfrasca en resistir y vigorizar uno de los valores solidarios que ha guiado la Revolución Cubana de: “No dar lo que nos sobra sino compartir lo que tenemos”.

Una misión humanista resplandece cada día/
Una misión altruista apuesta a trascender/
Y justo en ella has de ver a los médicos cubanos/
Apoyando al venezolano agradecido del gran deber.
Son los doctores de la isla/
Profesionales de valía/
Ejemplos de simpatía/ Grandeza y conocimientos/
De humanidad y sentimientos/
Que les enaltecen día a día.
En las vidas salvadas está la gran verdad/
En los niños que sonríen con alegría y dignidad/
En los hombres y mujeres que batallan con dinamismo/
Y le dicen al imperio: ¡Basta de tanto cinismo!